
Los profesionales de la salud han expresado su preocupación por las prácticas médicas dirigidas a los niños, promovidas por el lobby LGBT y respaldadas desde las esferas superiores de los sistemas de salud y la política. El Colegio Americano de Pediatrías ha liderado una declaración en defensa de los menores, instando a detener de inmediato la promoción de la afirmación social.
En un llamado público a las organizaciones médicas profesionales de Estados Unidos, han declarado que «no hay evidencia de que la afirmación de la transición sea segura o efectiva a largo plazo«. El Dr. Andre Van Mol, representante de ACPeds, ha argumentado que la transición «no reduce los suicidios» ni aborda los problemas de salud mental o traumas.