La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, miembro del Partido Demócrata y reconocida lesbiana, ha firmado finalmente la ley que elimina las restricciones gestacionales al aborto en el estado, lo que supone que se podrán practicar abortos en cualquier momento de la gestación basándose únicamente en su «juicio profesional médico».
Hasta ahora, la norma permitía el aborto libre hasta la semana 24. Más allá de ese punto solo era legal en cuatro supuestos concretos: para preservar la vida de la mujer, su salud física o mental, por anomalía fetal letal o por un diagnóstico grave que hiciera inviable la supervivencia del feto fuera del útero sin intervenciones extraordinarias.
La nueva legislación, impulsada por el Partido Demócrata, deroga ese marco y sustituye las excepciones por el criterio del facultativo, de acuerdo con los «estándares de atención aceptados» y basándose en su criterio profesional. En la práctica, esto supone la implantación del aborto a voluntad hasta el último día de embarazo.
Massachusetts se convierte así en el décimo estado de EEUU —junto al Distrito de Columbia— que no impone ningún límite temporal al aborto. Se suma a Alaska, Colorado, Maryland, Michigan, Minnesota, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón y Vermont.
La decisión del Tribunal Supremo de revocar el fallo de Roe vs. Wade devolvió la decisión sobre la legalidad del aborto a los estados. En general, los estados que votan a los republicanos han apostado por legislación que permite el aborto solo bajo ciertas circunstancias, dejándolo libre por periodos muy cortos. Por contra, los demócratas han ampliado el periodo en que cualquier mujer puede abortar, eliminando condiciones.