«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Conocida por ser la Anti-Greta

Perseguida por oponerse al alarmismo climático: Naomi Seibt, una joven activista alemana, pide asilo en EEUU tras ser espiada y amenazada por Antifa

Naomi Seibt. Youtube.

La activista alemana Naomi Seibt, conocida internacionalmente como la «anti-Greta» por su oposición al alarmismo climático y su defensa de la libertad de expresión, ha solicitado asilo político en Estados Unidos tras denunciar persecución ideológica, espionaje estatal y amenazas de muerte de Antifa.

La joven, de 25 años, explicó que regresar a Alemania podría costarle la libertad o la vida. “He presentado oficialmente mi solicitud de asilo y estoy esperando una entrevista. Mientras tanto, estoy aquí legalmente”, declaró a Fox News Digital. «Mi objetivo es convertirme en ciudadana estadounidense, porque este país me ha devuelto la esperanza», añadió.

Seibt sostiene que ha sido vigilada durante años por los servicios de inteligencia alemanes, mientras las autoridades ignoraban las constantes amenazas de la extrema izquierda. «En 2024 descubrí que había sido espiada durante años. Sigo recibiendo amenazas de muerte de Antifa. Fui a la policía y me dijeron que no podían hacer nada hasta que realmente me violaran o me mataran. No estoy recibiendo protección del Gobierno, aunque corro el riesgo real de ser asesinada», denunció.

La activista también señala que en Alemania se ha criminalizado la crítica política, con leyes que permiten el arresto de ciudadanos por simples comentarios en redes sociales. «Es ilegal dañar la reputación de un político. Esta ley se amplió bajo el Gobierno de Merkel, y la gente está siendo arrestada y sus casas allanadas por publicaciones en internet. Si regreso, sé que intentarían detenerme», aseguró.

Naomi Seibt alcanzó notoriedad en 2020 por cuestionar el dogma climático y las políticas migratorias de la UE, y los medios progresistas europeos la apodaron la «anti-Greta» como contraposición a Greta Thunberg, símbolo de la agenda verde globalista. «Nunca esperé ser reconocida como una figura de derechas. Los medios me demonizaron como si fuera el ‘anticristo’ de Greta Thunberg. Yo solo quería defender la libertad de pensamiento», explicó.

El caso de Seibt ha despertado la atención de Elon Musk, quien ha respaldado públicamente su causa. Según la activista, el empresario comenzó a apoyarla tras las elecciones europeas de 2024, cuando ella anunció que votaría por el partido Alternativa para Alemania (AfD). «Desde entonces hemos hablado en privado sobre lo que ocurre en Alemania. Él mismo me ha dicho que teme viajar a Europa por el nivel de censura y amenaza», reveló.

Musk, que ha denunciado la deriva autoritaria de la Unión Europea, considera que el continente se está convirtiendo en un territorio hostil para la disidencia. Su respaldo podría convertir el caso de Seibt en un símbolo internacional de la resistencia contra la censura ideológica y el poder de los aparatos burocráticos europeos.

La solicitud de asilo de Naomi Seibt coincide con el nuevo marco impulsado por la Administración de Donald Trump, que prioriza la protección de quienes sufren persecución por razones políticas o por oponerse a la censura estatal. Si el caso prospera, Seibt podría convertirse en la primera europea en obtener asilo político en EEUU por motivos de persecución ideológica, abriendo un precedente histórico en la defensa de la libertad de expresión frente al autoritarismo progresista europeo.

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