«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La víctima, identificada sólo como Holly, fue golpeada junto a su pareja

Tres afroamericanos agreden con brutalidad a una mujer en un festival de Jazz en Cincinnati: las autoridades apuntan a una motivación racial

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Una nueva escena de barbarie urbana sacude Estados Unidos. Este fin de semana, en pleno festival de jazz en la ciudad de Cincinnati (Ohio), una mujer blanca fue brutalmente atacada por un grupo de personas en lo que la policía ha calificado como un «ataque coordinado».

La víctima, identificada sólo como Holly, fue golpeada junto a su pareja en medio de una pelea masiva que rápidamente degeneró en una agresión unidireccional. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran a la mujer con el rostro ensangrentado, magulladuras severas y visible desorientación tras el ataque.

El vídeo, que se ha viralizado en plataformas como X, muestra el momento en que un hombre blanco discute con un hombre negro vestido con camiseta roja. Tras un gesto agresivo, el blanco es rodeado y pateado violentamente en el suelo por varios individuos. Su pareja, Holly, recibe un puñetazo directo en el rostro que la derriba sobre el asfalto.

El senador estatal republicano Bernie Moreno compartió las fotografías de la víctima con un mensaje contundente: «Holly quería disfrutar de una noche con amigos. En lugar de eso, terminó así. Me pidió que publicara las imágenes para que nadie más sufra lo que ella vivió. Necesitamos un cambio ya».

Las autoridades han detenido a tres afroamericanos: Jermaine Matthews (39), Montianez Merriweather (34) y Dekyra Vernon (24). Matthews ha sido acusado formalmente por «asalto» y «disturbios agravados». Se investiga el grado de implicación de los otros detenidos. Merriweather habría sido, según fuentes policiales, el «catalizador» del ataque.

Aunque todavía no se ha confirmado oficialmente, fuentes dentro del Departamento de Justicia estadounidense consultadas por The Telegraph y testigos presenciales apuntan a un posible componente racial. La abogada Harmeet Dhillon, alta funcionaria del Departamento, sugirió abiertamente que el ataque podría haber sido motivado por el color de piel de las víctimas.

Un testigo citado por medios locales afirma que la discusión inicial se originó tras «comentarios raciales», lo que ha generado inquietud sobre el sesgo informativo y judicial que podría rodear el caso. A día de hoy, el FBI no ha calificado el incidente como crimen de odio.

El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, también se pronunció desde el estado de Ohio, criticando duramente la situación de inseguridad en las grandes urbes del país: «Las familias ya no pueden caminar seguras en nuestras ciudades. Cuando un adulto golpea por sorpresa a una mujer de mediana edad, debe ir a prisión por mucho tiempo».

Mientras Holly y su pareja eran golpeados salvajemente, nadie en el entorno detuvo la agresión. Solo después, algunos transeúntes ayudaron a incorporarlos. La indiferencia, la violencia gratuita y la posible motivación étnica han convertido este caso en símbolo de un país atrapado entre el miedo, la fractura racial y el abandono del ciudadano común.

https://twitter.com/berniemoreno/status/1949994380925788309
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