«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«Es una estafa. Es carísima»

Trump califica la energía eólica de «estafa» y arremete contra el modelo «verde» de la izquierda global

Donald Trump en Escocia.

El presidente Donald Trump ha arremetido contra la energía eólica durante su visita a Escocia, donde ha calificado los parques eólicos de “con job” (estafa) y ha denunciado su alto coste, su impacto negativo en el paisaje y su escasa rentabilidad. Las declaraciones las ha hecho tras jugar al golf en su campo de Turnberry, donde ha lamentado que nueve turbinas sean visibles desde el hoyo 18. Sus críticas han llegado justo antes de reunirse con Sir Keir Starmer, primer ministro británico, que ha apostado el futuro energético del Reino Unido a esta tecnología.

«Es una estafa. Es carísima«, ha afirmado Trump desde el salón principal de su club escocés, dispuesto como una réplica del Despacho Oval. Ha asegurado que Alemania “lo ha intentado y no ha funcionado” y ha añadido que “con la energía se gana dinero, no se pierde”. También ha denunciado que los molinos “arruinan el paisaje, matan pájaros y vuelven locas a las ballenas”.

La visita de Trump a Escocia se ha centrado en sus campos de golf, pero ha servido también como escenario para anunciar un acuerdo comercial con la Unión Europea. El pacto incluye la compra de miles de millones en energía estadounidense —especialmente gas natural— y la imposición de aranceles del 15% a todos los productos a partir del 1 de agosto. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado también el acuerdo como “un buen pacto”.

El presidente ha sido acompañado por sus hijos Donald Jr. y Eric, así como por su equipo de asesores. La puesta en escena ha reforzado el papel de Trump como figura de poder, incluso en suelo británico. Las negociaciones se han llevado a cabo en una mesa dispuesta exactamente como en la Casa Blanca, con el presidente ocupando su asiento habitual y rodeado de sus colaboradores.

En el plano internacional, Trump también ha abordado el conflicto en Gaza, asegurando que Estados Unidos ha ofrecido más ayuda humanitaria, pero ha señalado que Hamás ha endurecido su postura sobre los rehenes. “No quieren devolverlos, e Israel va a tener que tomar una decisión”, ha advertido. El equipo negociador estadounidense ha abandonado Qatar, mediador en el proceso, tras el estancamiento de las conversaciones.

Tampoco ha escatimado en críticas hacia Irán, al que ha tildado de “estúpido” por continuar con el enriquecimiento de uranio tras los bombardeos estadounidenses. “Han recibido una paliza tremenda y no se han enterado”, ha sentenciado.

Ha sido la primera vez que Trump ha visitado Turnberry desde que el parque eólico de Kirk Hill ha empezado a operar, con turbinas de más de 90 metros de altura. Ahora, con la vista al horizonte desde el hoyo 18, ha vuelto a insistir: “Qué pena”.

Trump ha dejado claro que la energía debe ser rentable y no ideológica. Mientras la izquierda insiste en su modelo verde subvencionado, él ha vuelto a defender una política energética basada en resultados, soberanía y sentido común.

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