El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reaparecido este jueves en el Despacho Oval con una gorra roja con la palabra ‘veto’ colocada sobre su escritorio, en su primera comparecencia pública desde las elecciones legislativas de mitad de mandato efectuadas el martes.
El gesto fue interpretado como una advertencia al Congreso, que contará con una mayoría demócrata a partir de enero en ambas cámaras, pero que tendrá que exponerse al poder de veto presidencial ante eventuales iniciativas legislativas.
La gorra, de estilo similar a las emblemáticas gorras ‘MAGA’ del mandatario, ya había sido anticipada por Trump en una imagen publicada en sus redes sociales la noche electoral, cuando los resultados mostraron el revés de su partido ante los demócratas. Durante una entrevista previa al cierre de las urnas, el presidente había resumido su «poder supremo» con una sola palabra: ‘veto’, la facultad constitucional para bloquear leyes aprobadas por el Congreso.
La reaparición ocurrió mientras Trump firmaba una proclamación para declarar monumento nacional el diseño actual del Despacho Oval y del Salón del Gabinete, una medida que, según dijo, busca impedir modificaciones importantes por parte de futuros presidentes. La Casa Blanca indicó que cambios relevantes requerirían la aprobación del Congreso, aunque el alcance práctico de la medida permanece sujeto a debate legal e institucional.
«No se le permitirá a nadie tocarlo, destruirlo, derribarlo por gente estúpida, para construir algo con una forma ligeramente distinta», ha remarcado Trump durante su comparecencia del jueves.