Nueva polémica en torno a la justicia progresista en Estados Unidos. Un hombre acusado de repetidos abusos sexuales a una menor ha eludido la prisión tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía del condado de Travis (Texas), dirigida por José Garza, un fiscal de línea izquierdista respaldado por el magnate George Soros.
Según informó la cadena local KVUE, Richard Leigh Bell, de 37 años, fue inicialmente imputado por nueve delitos graves, entre ellos abuso sexual continuado de un menor de 14 años, seis cargos de agresión sexual agravada y dos de indecencia con un menor. Sin embargo, la Fiscalía acordó retirar todos los cargos más graves y aceptar una declaración de culpabilidad por un único delito menor de «lesiones a un menor».
El resultado: cinco años de libertad condicional diferida y ni un sólo día de cárcel. Bell deberá registrarse como delincuente sexual y mantener la prohibición de contacto con la víctima, su familia o cualquier menor, pero evitará toda pena de prisión.
El padre de la víctima, que pidió mantener el anonimato para proteger la identidad de su hija, declaró estar «indignado y traicionado» por la decisión del fiscal. «Pensé que recibiría una pena de prisión. Cualquier padre esperaría que alguien así se pudra en la cárcel», dijo, acusando a los fiscales Efrain De La Fuente y Lorraine García de excluirlo deliberadamente de las negociaciones.
La práctica de la deferred adjudication en Texas permite a los acusados eludir una condena formal si completan con éxito la libertad condicional, aunque cualquier incumplimiento puede reactivar la sentencia original. En el caso de Bell, las condiciones se mantendrán durante todo el periodo de cinco años.
El fiscal José Garza, que asumió el cargo en 2021 tras una campaña financiada por redes vinculadas a George Soros, ha sido criticado repetidamente por su sesgo ideológico y por perseguir con dureza a policías mientras protege a delincuentes reincidentes.
Garza ha defendido su gestión afirmando que su prioridad es «reimaginar el sistema judicial», «reducir el encarcelamiento» y «dar prioridad al tratamiento frente a la prisión para los delitos no violentos». Sin embargo, los casos de abusos sexuales, agresiones y reincidencia entre delincuentes liberados se han multiplicado en su jurisdicción desde su llegada al cargo.
La controversia se suma a una larga lista de decisiones similares en condados gobernados por fiscales apoyados por Soros, donde la ideología progresista ha sustituido a la justicia penal tradicional, generando una creciente sensación de impunidad y de inseguridad pública.
El escándalo ha causado una ola de indignación en Texas, donde asociaciones de víctimas y policías acusan a Garza de «traicionar a los menores abusados» y «proteger al agresor en nombre de la ideología». «Esto no es justicia, es una burla», declaró el padre de la víctima. «Si abusar de una niña ya no merece prisión, entonces el sistema ha dejado de estar del lado de las víctimas», añadió para Fox News.