Un tiroteo estremeció este lunes la ciudad de Pawtucket, en el estado de Rhode Island (Estados Unidos), cuando un hombre de 56 años que se identificaba como mujer abrió fuego durante un partido de hockey de instituto en una pista cubierta, dejando dos muertos y tres heridos graves antes de quitarse la vida.
El sospechoso fue identificado por la policía como Robert Dorgan, quien utilizaba el alias Roberta Esposito. Según confirmó en rueda de prensa la jefa de policía de Pawtucket, Tina Goncalves, el tirador se encontraba en las gradas del pabellón Lynch Arena, sentado inicialmente en la parte trasera del sector local, antes de desplazarse hacia la zona delantera y comenzar a disparar.
Las víctimas mortales fueron una mujer —madre de uno de los jugadores del equipo escolar— y uno de sus hijos, que falleció posteriormente en el hospital. Otras tres personas permanecían en estado crítico tras el ataque. De acuerdo con fuentes citadas por medios locales y por Fox News, el agresor habría disparado contra su esposa y tres de sus hijos antes de volverse el arma contra sí mismo.
Las autoridades confirmaron que Dorgan murió por una herida de bala autoinfligida. Un testigo que abandonaba la comisaría declaró a la prensa que el atacante era su padre y que padecía «problemas de salud mental» y estaba «muy enfermo».
En 2020, el propio Dorgan había denunciado ante la policía de North Providence que se había sometido a una cirugía de reasignación de sexo y que su suegro quería expulsarlo de su vivienda por ese motivo. Documentos judiciales recogen que aseguró haber recibido amenazas de muerte. Un año después, se divorció de su esposa.
Durante el ataque, un «buen samaritano» logró desarmarlo momentáneamente, según explicó la jefa policial, aunque el agresor disponía de un arma adicional que finalmente fue recuperada por los agentes en el lugar.
Imágenes captadas en la retransmisión en directo del encuentro muestran cómo se escuchan más de una docena de disparos mientras los jugadores permanecían sobre el hielo. Los adolescentes abandonaron precipitadamente la pista mientras el público corría hacia las salidas. El recinto y los negocios colindantes fueron evacuados y un amplio despliegue policial, junto a agentes federales, acordonó la zona.
Las autoridades municipales subrayaron que todos los estudiantes participantes en el partido fueron localizados y se encontraban a salvo. El alcalde de Pawtucket, Don Grebien, calificó el suceso de «trágico», aunque lo definió como un «incidente aislado», y aseguró que se colaborará con la oficina del fiscal general de Rhode Island para esclarecer todos los hechos.