«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
En la ciudad de Völklingen ha logrado la victoria

AfD se impone al «cordón sanitario» del ‘establishment’ alemán y supera a la CDU en el estado del Sarre

Alice Weidel, colíder de AfD. Europa Press.

Septiembre puede ser un mes rutilante para Alternativa para Alemania (AfD), el mayor partido patriota europeo. Las encuestas lo sitúan ya como el primer partido alemán y el domingo 6 podría obtener la mayoría absoluta en el Parlamento del estado de Sajonia-Anhalt, por lo que el régimen lo está atacando con todo tipo de bulos y hasta amenazas de suspender la financiación federal del estado.

El actual canciller, el popular Friedrich Merz, ha insistido en que la CDU jamás pactará con la AfD en Sajonia-Anhalt, con lo que sólo le quedan la izquierda ex comunista y los ecologistas. La ex canciller Ángela Merkel (CDU), que comenzó las oleadas de inmigración a Europa, ha salido de su retiro para pedir que se «defienda la democracia» y vote a cualquier otro partido. Y el ministro de Defensa, el socialista Boris Pistorius, plantea la ilegalización de AfD.

Estos ataques no hacen mella en las expectativas de la AfD local, cuyo candidato, Ulrich Siegmund, apareció en la portada del semanario izquierdista Der Spiegel presentado como «el hombre más peligroso de Europa». Los pronósticos le sitúan en una horquilla entre un 40 y un 43% del voto. Y si los socialdemócratas y los verdes no entran en el Parlamento al quedar por debajo de un 5% de los votos, AfD podría conseguir la mayoría absoluta de la cámara.

La última semana de campaña comenzó con una magnífica noticia para Siegmund: una votación altísima para sus correligionarios en el pequeño estado del Sarre, de menor extensión que la provincia de Álava, de vocación europeísta, cercano a Estrasburgo, católico y tradicionalmente favorable a la CDU, aunque ahora lo gobierne una socialista. En las elecciones al Parlamento federal celebradas en febrero de 2025, AfD obtuvo su mejor resultado en un land de la antigua Alemania Occidental: un 21%. Y ahora ha aumentado el porcentaje.

El 30 de agosto se votó para elegir la Asamblea Regional del Sarre. Las elecciones se tuvieron que repetir por sentencia del Tribunal Administrativo Superior del estado, porque en las anteriores, en 2024, el comité que las supervisó excluyó la lista de AfD.

Una vez hecho el recuento, el primer partido fue el SPD socialista, con un 25,8%, aunque perdió casi cuatro puntos respecto a 2024. Y el segundo, AfD, que obtuvo un 22,8%. La CDU, que había ganado las elecciones anuladas con más de un 32%, cayó al tercer lugar, al perder un 13% y quedar con menos de un 19%. Los Verdes y La Izquierda ganaron la mayor parte de lo que retrocedió el SPD. Y los liberales quedaron fuera, al bajar del 6,5% al 4,9%.

En la ciudad de Völklingen, la lista de AfD ha quedado primera, con un 31,85% de los sufragios; el SPD ha sido segundo, con casi un 27%. Y en la ciudad de Quierschied AfD es segunda, con un 25%, por delante de la CDU.

El segundo puesto a costa de la CDU en el Sarre supone para AfD un gran empujón antes de la votación en Sajonia-Anhalt. En este estado, el gran derrotado también puede ser la CDU, que lo ha gobernado ininterrumpidamente desde el derrumbe del régimen comunista en 1990, salvo ocho años entre 1994 y 2002.

Las expectativas para AfD en septiembre son: un aumento de más de 20 puntos en Sajonia-Anhalt este domingo; y el día 20, que habrá elecciones para los parlamentos de Berlín y de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, las subidas se calculan en casi 10 puntos para la capital nacional, un lugar ciertamente difícil, donde en las elecciones federales sólo sacó un 15%, y de otros 20 puntos en el estado que ocupa la mayor parte de la costa alemana del Báltico. Veremos si la campaña contra el partido identitario le perjudica o, al contrario, le beneficia.

TEMAS |
+ en
Fondo newsletter