El ejecutivo federal de Berlín ha dado un nuevo paso en la senda de la regularización masiva. A partir de ahora, todo el proceso de obtención de la nacionalidad alemana podrá realizarse íntegramente por vía digital, sin entrevistas presenciales ni verificaciones físicas. El único paso que exigirá comparecencia personal será la entrega del certificado final de ciudadanía.
La medida —presentada como una «modernización administrativa»— supone en la práctica la eliminación de los controles presenciales en uno de los procesos más sensibles del Estado: la concesión de nacionalidad. El solicitante podrá rellenar un formulario, subir los documentos en PDF o JPG, y pagar una tasa para recibir automáticamente una confirmación. Un sistema bautizado como Quick‑Check validará si cumple los requisitos básicos (residencia, idioma, recursos), aunque sin ninguna comprobación en persona.
El resultado no se ha hecho esperar: Berlín ha triplicado el número de nacionalizaciones en solo un año. Si en 2023 se concedieron 8.000 ciudadanías, en 2024 la cifra superó las 21.800. Las previsiones oficiales apuntan a más de 40.000 procesos en 2025, consolidando un modelo que prioriza el volumen sobre el control.
Aunque las autoridades justifican la reforma como una adaptación a las “exigencias actuales” de los ciudadanos, los expertos advierten del riesgo de fraude, suplantaciones y pérdida de garantías básicas. Medios locales denuncian, además, que la plataforma digital ha sido tomada por revendedores que acaparan turnos online, impidiendo el acceso normal a los trámites. Muchos solicitantes —pese al “avance digital”— siguen esperando durante meses una simple cita para la entrega de documentos, en un sistema calificado de “caótico”.
El modelo de Berlín ya está siendo replicado en otros Estados federados. Regiones como Turingia, Hannover, Essen o Saarpfalz están implantando el sistema bajo el lema “Uno para todos”, que estandariza el procedimiento digital para toda Alemania.