La Comisión Europea ha activado un sistema de coordinación con grandes plataformas tecnológicas como TikTok y Meta para monitorizar el contenido que circula en redes sociales durante la campaña de las elecciones en Hungría, una iniciativa que ha sido presentada oficialmente como un mecanismo para combatir la desinformación pero que abre un nuevo debate sobre la intervención de Unión Europea en procesos electorales nacionales.
Según ha informado Bruselas, un total de 44 plataformas digitales que participan en el sistema europeo de respuesta rápida contra la desinformación han decidido activar este mecanismo específico para los comicios húngaros previstos para el 12 de abril.
El sistema permitirá a las grandes empresas tecnológicas coordinarse con verificadores y organizaciones de la llamada «sociedad civil» para detectar supuestas campañas de desinformación y actuar de forma conjunta si consideran necesario limitar o frenar determinados contenidos.
El portavoz de Soberanía Tecnológica de la Comisión Europea, Thomas Regnier, celebró públicamente la activación del mecanismo y aseguró que se trata de una «muy buena noticia». Regnier recordó que este sistema nació inicialmente como un código de conducta voluntario para las grandes plataformas, pero que ahora cuenta con respaldo legal dentro de la Ley de Servicios Digitales (DSA), la normativa europea que regula el funcionamiento de las grandes empresas tecnológicas en la Unión.
Desde Bruselas se insiste en que las elecciones siguen siendo una competencia exclusiva de los Estados miembros, aunque al mismo tiempo se defiende la necesidad de que la Unión y las plataformas digitales actúen para evitar posibles injerencias externas.
El mecanismo activado permitirá que cada plataforma vigile de forma activa los contenidos que circulan en sus redes y, si detecta lo que considere una campaña de desinformación, pueda alertar rápidamente al resto de compañías tecnológicas para valorar medidas conjuntas.
En la práctica, esto implica que grandes empresas tecnológicas y organizaciones vinculadas al ecosistema de verificación podrán coordinarse directamente para limitar la difusión de determinados contenidos durante la campaña electoral húngara.
El sistema permanecerá activo hasta una semana después de las elecciones, lo que significa que esta red de supervisión digital se mantendrá operativa durante todo el proceso electoral.
La decisión se produce en un contexto de creciente tensión entre Bruselas y el Gobierno húngaro encabezado por Viktor Orbán, que en los últimos años ha denunciado en repetidas ocasiones la presión política de las instituciones europeas sobre las decisiones soberanas del país.