«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
16 millones de euros para apoyar la transformación de campos de refugiados

Bruselas destina 70 millones de euros a transporte, digitalización y refugiados en Kenia mientras exige ajustes a los europeos

Ursula von der Leyen junto William Ruto, presidente de Kenia, en 2023. Europa Press.

La Unión Europea ha anunciado un nuevo desembolso de 70 millones de euros para financiar proyectos de transporte, conectividad digital, modernización administrativa y apoyo a refugiados en Kenia, en el marco del refuerzo de las relaciones entre Bruselas y Nairobi.

El paquete fue presentado tras la reunión celebrada en Bruselas entre el presidente keniano, William Ruto, y la vicepresidenta comunitaria responsable de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia. La medida forma parte de la estrategia Global Gateway, el gran instrumento de la UE para canalizar inversiones en infraestructuras, conectividad y desarrollo económico en países socios fuera del bloque comunitario.

La Comisión Europea destinará 17 millones de euros a modernizar el corredor Norte de África Oriental, una de las principales rutas comerciales de la región. Otros 15 millones irán dirigidos a ampliar la red nacional de fibra óptica de Kenia y extender la conectividad de alta velocidad a zonas con menor cobertura.

Bruselas y Nairobi también han acordado profundizar la cooperación en ámbitos como la inteligencia artificial, la identidad digital y la conectividad segura. Además, ambas partes celebraron los avances para facilitar los flujos de datos entre la UE y Kenia, con el objetivo declarado de impulsar el comercio digital y la innovación.

El paquete incluye asimismo 12 millones de euros para la digitalización del registro de la propiedad keniano, con el argumento de facilitar la acreditación de la titularidad de tierras y activos por parte de familias, agricultores y empresas.

Otros 10 millones de euros se destinarán al Centro de Transformación Digital de Kenia, con iniciativas vinculadas a la inteligencia artificial, el desarrollo de capacidades tecnológicas y la creación de un entorno favorable para la inversión y el comercio digitales.

La financiación europea contempla también una partida de 16 millones de euros para apoyar la transformación de campos de refugiados en comunidades integradas. Bruselas justifica esta ayuda por el papel de Kenia como país de acogida en una región marcada por la inestabilidad.

El anuncio llega en un momento en que la Unión Europea exige a sus Estados miembros ajustes, disciplina fiscal, mayores contribuciones al presupuesto comunitario y nuevos esfuerzos en defensa, transición energética y digitalización. Sin embargo, Bruselas mantiene activa una agenda de desembolsos millonarios hacia terceros países, financiada con recursos procedentes de los contribuyentes europeos.

La Comisión presenta estas inversiones como una herramienta geopolítica para competir con China, reforzar alianzas internacionales y ganar influencia en regiones estratégicas. Pero la cuestión de fondo sigue siendo incómoda: mientras muchos europeos afrontan pérdida de poder adquisitivo, crisis de vivienda, servicios públicos tensionados y subida de impuestos, la UE continúa enviando fondos a proyectos de infraestructuras y digitalización fuera de sus fronteras.

El acuerdo con Kenia se suma a una larga lista de programas exteriores impulsados por Bruselas bajo la marca Global Gateway. La estrategia pretende proyectar poder europeo en África, Asia e Iberoamérica, pero también evidencia una prioridad política discutible: financiar carreteras, fibra óptica, registros administrativos y campos de refugiados en terceros países antes de resolver problemas estructurales dentro de la propia Unión.

Ambas partes reafirmaron además su compromiso con la plena aplicación del acuerdo comercial entre la UE y Kenia y defendieron la necesidad de resolver las cuestiones pendientes para que empresas y ciudadanos puedan beneficiarse del marco de cooperación económica.

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