«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
LA UE PROMUEVE LA INVASIÓN

Bruselas plantea en su nuevo informe demográfico más inmigración extracomunitaria para «compensar» el hundimiento de la natalidad

Ursula von der Leyen. Europa Press.

La Comisión Europea ha colocado la inmigración en el centro de su respuesta al hundimiento demográfico del continente tras publicar su tercer Informe sobre Demografía, en el que advierte de que la población activa europea se reduce mientras la población envejece a gran velocidad.

Según recoge EUobserver, la comisaria europea de Demografía, Dubravka Šuica, otorgó un papel central a la inmigración y la describió como una «necesidad» para contrarrestar la caída de la fuerza laboral, al considerar que la mayoría de los potenciales inmigrantes se encuentra en edad de trabajar.

El informe prevé que la población de la Unión Europea alcance un máximo de 453,3 millones de personas en 2029 y caiga hasta los 398,8 millones en 2100. Además, para 2038, los europeos de entre 20 y 40 años serán menos numerosos que los mayores de 65.

Bruselas mira fuera de Europa

El documento comunitario sostiene que, a medida que bajan las tasas de natalidad, la inmigración se ha convertido en un factor importante del cambio demográfico. La Comisión afirma que la llegada de trabajadores extracomunitarios puede ayudar a cubrir vacantes, sostener el crecimiento económico y aliviar la contracción de la población activa.

El propio informe calcula que la población en edad de trabajar podría caer en torno a 1,2 millones de personas al año hasta 2050, una cifra que se duplicaría en un escenario sin inmigración.

Rutas para importar trabajadores

Bruselas ya trabaja en mecanismos para facilitar la llegada de mano de obra extranjera. Entre ellos figuran las llamadas Asociaciones de Talento, destinadas a conectar trabajadores de países terceros con industrias europeas.

También está previsto el Banco de Talento de la UE, una herramienta para vincular a demandantes de empleo no comunitarios con vacantes en sectores como sanidad, construcción, tecnologías de la información, transporte y logística.

La inmigración no resuelve el problema de fondo

Sin embargo, el propio informe reconoce una realidad incómoda: ni siquiera una inmigración sostenida podrá compensar por completo el declive natural de la población europea.

La llegada de inmigrantes puede ralentizar el envejecimiento, pero no cambiar su trayectoria estructural. Los inmigrantes también envejecen y sus tasas de fertilidad tienden a converger con las de la sociedad de acogida, aunque ese proceso sea gradual.

El diagnóstico europeo vuelve así a mostrar la contradicción de Bruselas: acepta la gravedad del invierno demográfico, pero insiste en responder con importación de población en lugar de afrontar las causas profundas de la caída de la natalidad.

El coste oculto de la inmigración laboral

El artículo citado advierte de que la inmigración laboral no puede presentarse como una solución automática sin analizar sus costes fiscales, sociales y administrativos. El caso británico sirve de advertencia. El informe Here to Stay?, del Centre for Policy Studies, señaló que más de dos millones de visados emitidos entre enero de 2021 y junio de 2024 correspondían a personas potencialmente elegibles para obtener residencia indefinida tras cinco años.

Su proyección central apuntaba a que 801.000 personas podrían solicitar asentamiento permanente, cifra que podía elevarse hasta 1,24 millones bajo otros escenarios.

Reagrupación familiar y efecto multiplicador

Uno de los grandes problemas detectados es la reagrupación familiar vinculada a los visados laborales. En Reino Unido, en el año hasta marzo de 2026, se concedieron 1.029 visados de trabajador cualificado a solicitantes principales pakistaníes, pero otros 6.155 visados fueron para sus familiares. Es decir, poco más de mil empleos patrocinados generaron 7.184 llegadas.

En conjunto, las rutas de trabajador cualificado y de sanidad y cuidados sumaron 40.254 solicitantes principales acompañados por 70.471 familiares. Alemania avanza en una dirección similar: su ley de inmigración cualificada permite en determinados casos traer no sólo cónyuges e hijos, sino también padres e incluso suegros.

Costes fiscales y fraude

La carga presupuestaria tampoco es menor. Un análisis del Ministerio del Interior británico estimó en 2026 que la contribución fiscal vitalicia de un trabajador del sector de cuidados sería negativa en 36.000 libras, mientras que la de un familiar adulto en esa misma ruta alcanzaría un coste negativo de 67.000 libras.

El informe proyectó un coste neto vitalicio conjunto de 9.500 millones de libras para trabajadores de cuidados y familiares adultos que se asentarían entre 2026 y 2030.

Además, estas vías se han convertido en terreno fértil para el fraude y la explotación. En Reino Unido se detectaron 275 certificados de patrocinio concedidos a una residencia de ancianos inexistente y 1.234 certificados otorgados a una empresa que declaraba sólo cuatro empleados.

Suecia y Países Bajos alertan de abusos

Suecia también ha advertido de los riesgos. Su Oficina Nacional de Auditoría denunció en febrero fallos en los controles de permisos de trabajo, con mayores riesgos de explotación, competencia desleal y delitos laborales.

En Países Bajos, el Gobierno ha documentado infrapagos, viviendas vinculadas al empleo en malas condiciones, trabajos inseguros y deudas acumuladas entre trabajadores inmigrantes.

El llamado grupo de trabajo Roemer presentó 50 recomendaciones y advirtió de una zona gris entre malas prácticas laborales y trata de seres humanos.

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