«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Bruselas premia al chavismo mientras critica a Washington

Bruselas se escuda en el «Derecho Internacional» para no condenar a Maduro y cuestiona la ofensiva de Trump contra el narcoterrorismo en Venezuela

Kaja Kallas junto a Von der Leyen. Redes sociales

La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha vuelto a situar a Bruselas en una posición de neutralidad complaciente con el régimen de Nicolás Maduro, al asegurar este martes que la Unión Europea «se ciñe al Derecho Internacional» frente a las advertencias del presidente Donald Trump, que ha amenazado con una intervención militar si la dictadura venezolana continúa desafiando a la comunidad internacional.

«Nosotros nos atenemos al Derecho Internacional. Sólo existen dos motivos para usar la fuerza contra otro país», afirmó Kallas en rueda de prensa, aludiendo a la autodefensa o a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU como únicas justificaciones posibles. Con esas palabras, la jefa de la diplomacia europea ha evitado respaldar las acciones de Estados Unidos contra un régimen acusado de narcotráfico, corrupción masiva y represión sistemática, limitándose a pedir «diálogo» y «desescalada».

La postura de la UE contrasta con la firmeza de Washington, que en los últimos días ha reforzado su presencia militar en el Caribe y ha reactivado bases estratégicas en Puerto Rico, en una clara advertencia a Caracas y sus aliados —entre ellos Rusia e Irán—. La administración Trump ha insistido en que «Maduro tiene los días contados», subrayando que los ataques selectivos contra redes de narcotráfico buscan proteger la seguridad continental.

La respuesta europea, sin embargo, ha sido mantener la ayuda económica al régimen bolivariano. Apenas un día antes, Bruselas anunció una nueva partida de 14 millones de euros en «ayuda humanitaria» para Venezuela, una medida que ha sido interpretada por observadores internacionales como un balón de oxígeno para la dictadura, que continúa utilizando los fondos internacionales para sostener su aparato de control político y militar.

Mientras Trump plantea medidas concretas para cortar las rutas del narcotráfico y asfixiar económicamente a la cúpula chavista, la UE prefiere mirar hacia otro lado y refugiarse en tecnicismos diplomáticos. «Llamamos al diálogo y a la desescalada de cualquier tipo de conflicto», señalaron fuentes europeas, pese a los informes que documentan la complicidad de altos cargos venezolanos con grupos terroristas y redes criminales internacionales.

En un momento en que Venezuela vive una de las peores crisis humanitarias y de seguridad de su historia reciente, Bruselas opta por la tibieza y la pasividad, mientras Washington asume el liderazgo en la lucha contra un régimen que, según la DEA y distintos informes del Pentágono, opera como un Estado narcoterrorista.

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