Que el partido de Macron, Renacimiento, es una cáscara vacía que envuelve un proyecto personalista es algo que no se ha disimulado desde el día de su creación, poco después de su primera victoria presidencial. Pero tampoco es un secreto que la marca está implosionando en Francia y las municipales del próximo marzo podrían marcar el principio del fin de este proyecto político.
Un indicio de lo tóxica que se ha vuelto cualquier relación política con el partido-pantalla lo dan algunos de los propios candidatos, como la candidata a la alcaldía de Lille por Renacimiento, Violette Spillebout, a la que puede verse haciendo campaña puerta a puerta mientras esconde todo lo que puede el logo del partido. La reacción de los vecinos, que se niegan a recibirla en vídeos aparecidos en redes sociales, es igualmente significativa.
Burdeos y Lille son excepcionales en otro sentido para los macronistas. En la mayoría de las plazas, Renacimiento ni siquiera tiene candidato que presentar, prefiriendo distribuir su apoyo al resto de las fuerzas política. Un miembro del ala izquierda del partido presidencial confirma a la cadena TV7: «De las diez ciudades francesas más grandes, sólo hemos presentado a dos candidatos de nuestro bando: Thomas Cazenave en Burdeos y Violette Spillebout en Lille. En términos de población, Burdeos ocupa el noveno lugar, Lille el décimo…”.
Convocadas a un año de las presidenciales, las municipales (primera vuelta, 15 de marzo; segunda vuelta, el día 22) prometen ser la puntilla del proyecto macronista.
Tampoco la derecha tradicional, Los Republicanos, llevan con especial orgullo su logo. Lo señalaba recientemente el líder de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, que ha mostrado su voluntad a pactar con los gaullistas allí donde sea oportuno: «No creo que haya muchos candidatos republicanos que quieran hacer campaña bajo el logo de LR. Veo una clara desconexión entre el liderazgo de los Republicanos y sus votantes», declaró, refiriéndose a «patriotas sinceros que están totalmente dispuestos a dialogar con nosotros».
Los candidatos de Agrupación Nacional llevan con orgullo su filiación y han redactado una carta con los puntos comunes a sus candidaturas en todas las plazas, haciendo especial énfasis en uno de los asuntos que más preocupan al ciudadano francés: la seguridad, en sus horas más bajas a causa de una inmigración masiva que se resiste a la integración, así como el descenso de la presión fiscal.