«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Fue detenido en noviembre de 2024

Condenan a 11 años de cárcel al mayor proveedor de pateras del Canal de la Mancha

Adem Savas, ciudadano turco de 45 años. Redes Sociales.

Durante años se jactó de ser el «rey del transporte». Hoy cumple condena como uno de los principales responsables del drama migratorio en el Canal de la Mancha. Adem Savas, ciudadano turco de 45 años y considerado durante mucho tiempo el hombre más buscado del Reino Unido, ha sido condenado a 11 años de prisión por su papel central en el tráfico ilegal de inmigrantes hacia territorio británico.

Según las investigaciones de la National Crime Agency (NCA), Savas llegó a suministrar cerca del 50% de las embarcaciones y motores utilizados en todos los cruces ilegales entre Francia y Reino Unido. Miles de pateras hinchables, motores defectuosos y chalecos salvavidas de ínfima calidad salieron de su red logística, contribuyendo directamente a decenas de muertes en el mar.

El tribunal belga que ha juzgado el caso dio por probado que Savas operó durante al menos una década como proveedor clave de las mafias de tráfico de personas, abasteciendo a múltiples redes criminales con material procedente de China. Se convirtió en el principal importador de motores fueraborda de la marca Parsun, los más utilizados por las organizaciones que operan desde las costas del norte de Francia.

Cada embarcación se vendía por unos 4.000 euros, pese a ser completamente inadecuada para travesías marítimas. Los investigadores estiman que el entramado generó millones de euros en beneficios, localizándose bienes por valor de al menos 1,7 millones de dólares en Turquía, entre ellos propiedades, terrenos y vehículos de lujo en Estambul, donde Savas dirigía la operación.

Para eludir a las autoridades, el traficante sobornó a agentes corruptos de la policía turca, financiándoles viajes de lujo, lo que le permitió operar durante años con total impunidad. Las pateras eran trasladadas por carretera desde Turquía a Bulgaria, cruzaban Europa hasta Alemania y desde allí se distribuían a Francia y Bélgica mediante empresas de transporte vinculadas también al narcotráfico.

La caída de Savas se produjo tras una macrooperación internacional coordinada entre la NCA y fuerzas de seguridad belgas y neerlandesas, que permitió desmantelar una red responsable del traslado ilegal de más de 10.000 inmigrantes. En los mensajes intervenidos, Savas discutía con otros cabecillas sobre naufragios mortales en el Canal y sobre las políticas migratorias del Gobierno británico, mientras presumía de haber vendido más de mil motores para el «mercado de los refugiados».

Fue detenido en noviembre de 2024 en el aeropuerto de Schiphol, tras recibir la policía el aviso de que iba a asistir a una feria náutica. En su defensa, intentó presentarse como un simple empresario que creía que sus productos se destinaban a la pesca, una versión que el tribunal consideró absolutamente inverosímil.

Desde la NCA han sido tajantes: «Savas sabía perfectamente para qué se utilizaban sus embarcaciones y lo inadecuadas que eran. Ganó dinero con cada cruce y, probablemente, con cada muerte», señaló su director de operaciones. El Gobierno británico, por su parte, ha celebrado la condena como un golpe estratégico contra las mafias que convierten la inmigración ilegal en un negocio mortal, mientras los cruces continúan y las fronteras siguen sin estar bajo control.

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