Un tribunal alemán ha condenado este lunes a cadena perpetua a un hombre de origen sirio por el apuñalamiento múltiple perpetrado en 2025 en la ciudad de Bielefeld, en el estado de Renania del Norte-Westfalia, en el que resultaron heridas cinco personas.
La sentencia responde a la petición de la Fiscalía, que acusaba al procesado de cuatro delitos de intento de asesinato y subrayaba que el condenado carecía de empatía hacia sus víctimas, mantenía «convicciones islamistas radicales» y seguía representando un peligro para la población.
El tribunal ha resuelto que el acusado, de 36 años, permanezca por ahora en prisión preventiva hasta que la sentencia sea firme.
Durante la investigación, el hombre confesó los hechos en conversaciones con psicólogos y psiquiatras encargados de evaluar sus capacidades cognitivas. Según los fiscales, el ataque estuvo motivado por su apoyo al grupo terrorista Estado Islámico.
El propio acusado afirmó haber matado anteriormente a dos personas en Siria en nombre de la organización yihadista, entre ellas uno de sus hermanastros.
La Fiscalía sostuvo que, ya en suelo alemán, el condenado quiso matar «a tanta gente como fuera posible». El ataque se produjo cuando un grupo de seguidores de un equipo de fútbol salía de un bar, donde había estado celebrando el resultado de un partido.
El agresor se aproximó al grupo y utilizó un palo alargado al que había fijado una hoja de 18 centímetros para atacar a varias personas, causándoles heridas de gravedad.
El caso vuelve a situar en primer plano la amenaza del islamismo radical en Alemania, un país que en los últimos años ha sufrido distintos ataques cometidos por individuos radicalizados o vinculados ideológicamente al yihadismo.
La condena a cadena perpetua refleja la extrema gravedad de unos hechos que, según la propia Fiscalía, no respondieron a un episodio de violencia espontánea, sino a una voluntad deliberada de atacar a civiles en nombre del Estado Islámico