Un antiguo agente de Policía británico ha sido condenado por compartir en Facebook un meme crítico con el islam, en un caso que ha desatado una nueva polémica sobre los límites de la libertad de expresión en Reino Unido y el posible regreso de facto de criterios propios de las antiguas leyes de blasfemia.
Stephen Gray, de 65 años y ya retirado del servicio, fue declarado culpable por el tribunal de magistrados de Newton Aycliffe de infringir el artículo 127(1)(a) de la Ley de Comunicaciones de 2003, después de que una de sus publicaciones fuera considerada «gravemente ofensiva». El exagente deberá pagar alrededor de 1.000 libras entre multa y costas judiciales. Gray ha anunciado que recurrirá la sentencia.
Dos memes, pero sólo uno terminó en condena
El caso comenzó después de que un vecino de Gray, que no es musulmán y con quien el expolicía había mantenido anteriormente otro conflicto, denunciara ante la Policía de Durham dos publicaciones compartidas en Facebook.
La primera mostraba a un joven de Oriente Próximo junto al lema «Es hora de las deportaciones masivas» y parodiaba las campañas benéficas con un mensaje que pedía dinero para mejorar el supuesto alojamiento hotelero de un inmigrante llegado a Dover.
El tribunal consideró que esa publicación estaba vinculada a un asunto político debatido en el Parlamento y, por tanto, no la consideró constitutiva de delito. La segunda, sin embargo, sí acabó provocando la condena.
El meme mostraba la imagen de un hombre con turbante junto a unas tiras de beicon y contenía una broma sobre Mahoma y su matrimonio con Aisha. El tribunal concluyó que, al no tratarse de un mensaje político sino de una crítica religiosa, el contenido debía considerarse «gravemente ofensivo».
«Hice una broma sobre el islam. Eso es todo»
Gray ha rechazado que su publicación tuviera una intención abusiva y ha defendido que se trataba simplemente de humor. «Hice una broma, una broma irónica, sobre el islam. Eso es todo», declaró después del fallo.
El antiguo agente aseguró además que nunca imaginó que la publicación pudiera acabar en un proceso penal. Gray comparó el actual tratamiento judicial del caso con la experiencia que tuvo durante sus años en la Policía. Según explicó, si cuando estaba en servicio hubiera presentado una denuncia semejante ante sus superiores, habría sido considerado una pérdida de tiempo y «no habría pasado de la puerta de la comisaría».
Recurrirá para impedir que vuelva la blasfemia por la puerta de atrás
El expolicía asegura que llevará el caso a instancias superiores porque considera que la sentencia abre un precedente peligroso. Su argumento es que la Justicia británica no debería convertir en delito la crítica o la burla de una religión, especialmente después de que las leyes de blasfemia fueran abolidas en Inglaterra y Gales hace casi dos décadas.
«Creo que es un camino peligroso que el Gobierno utilice el sistema judicial para impedirnos criticar una religión que promueve muchas cosas con las que la gente puede no estar de acuerdo», sostuvo. Gray cuenta con el respaldo de la Free Speech Union (FSU), organización británica dedicada a la defensa de la libertad de expresión.
«Nadie sería procesado por hacer una broma semejante sobre Jesús»
El secretario general de la FSU, Lord Young of Acton, ha denunciado que el caso supone un nuevo deterioro de la libertad de expresión. «Procesar a personas por hacer bromas sobre el islam es un nuevo mínimo», afirmó. Young sostiene que existe un evidente problema de doble rasero. «Nadie que hiciera una broma similar sobre Jesús sería procesado», señaló.
La organización recuerda que las leyes de blasfemia fueron eliminadas formalmente en Inglaterra hace 18 años y advierte de que no deberían ser reconstruidas indirectamente por los tribunales ni aplicadas de forma especial a una sola religión.