El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha vuelto a nombrar este viernes a Sébastien Lecornu como primer ministro cuatro días después de que dimitiese del cargo tras presentar la composición de su nuevo Ejecutivo en medio de las críticas de la oposición por el continuismo macronista que representa.
«Acepto, por deber, la misión que me ha confiado el presidente de la República para hacer todo lo posible para proporcionar a Francia un presupuesto para fin de año y responder a los problemas de la vida cotidiana de nuestros compatriotas», señaló Lecornu. El nuevo primer ministro hizo un llamamiento a «poner fin a esta crisis política», así como a la «inestabilidad que perjudica la imagen de Francia y sus intereses». Ha señalado que podría anunciar la composición de su nuevo gobierno el lunes o el martes, y hacer su declaración política general el martes o el miércoles.
«La restauración de nuestras cuentas públicas sigue siendo una prioridad para nuestro futuro y nuestra soberanía: nadie puede eludir esta necesidad», añadió, mientras en Francia cada vez hay más voces que señalan que la disolución es la única opción posible. El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, ha declarado que la disolución es
«la hipótesis más probable» para salir de la crisis política.