«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
reprendió a varios alumnos que utilizaban los lavabos del colegio para lavar sus pies antes de rezar

Despiden e investigan a un profesor británico que recordó a alumnos musulmanes que el Reino Unido es un Estado de tradición cristiana

Algunos alumnos musulmanes en clase. Redes sociales

Las autoridades educativas de Londres han suspendido, despedido e investigado a un profesor de primaria después de que recordara a varios alumnos musulmanes que el Reino Unido sigue siendo un Estado de tradición cristiana y que el rey es jefe de la Iglesia de Inglaterra. La dirección del centro, la junta local de protección del menor y hasta la Policía Metropolitana intervinieron tras las quejas de los estudiantes, que denunciaron sentirse «asustados» por los comentarios del docente durante una explicación sobre valores británicos.

El conflicto estalló cuando el profesor reprendió a varios alumnos que utilizaban los lavabos del colegio para lavar sus pies antes de rezar. Les recordó que el centro no era religioso y que existía una escuela islámica a apenas un kilómetro para quien deseara educación confesional. Acto seguido, explicó a la clase que el Reino Unido continúa siendo un país de tradición cristiana, una afirmación objetiva que bastó para que se activara toda la maquinaria institucional.

El colegio lo suspendió en marzo del año pasado y lo despidió poco después. Una vez fuera, le comunicaron que sería remitido a la junta local de protección infantil y también a la Policía, que abrió una investigación por un supuesto delito de odio. La investigación policial se archivó, pero la administración educativa perseveró en convertir una explicación histórica en una supuesta amenaza para los menores.

La junta concluyó que el profesor había causado «daño emocional» a los niños y lo vetó para trabajar con menores. La decisión se apoyó en tres quejas escritas por estudiantes y analizadas por nueve adultos: un detective de la unidad de abusos, dos trabajadores sociales, un asesor de recursos humanos, la directora y otros responsables del área. Ninguno aportó pruebas de maltrato ni de trato humillante. La asistente presente en el aula tampoco vio motivo de alarma.

La Free Speech Union, dirigida por Lord Young, respalda ahora la demanda del profesor contra la autoridad local. Young denuncia que «las instituciones británicas están tratando como un riesgo para menores a cualquier adulto que exprese verdades incómodas para la ortodoxia multicultural».

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