Alrededor de cinco millones de ciudadanos de Marruecos residen fuera de su país, y la gran mayoría lo hace en Europa. Diversas estimaciones oficiales marroquíes sitúan esa cifra entre los 5 y 5,5 millones de personas, lo que equivale aproximadamente al 13% de la población total del país magrebí.
Europa concentra el grueso de esa diáspora, con comunidades especialmente numerosas en Francia, España, Italia, Bélgica y Países Bajos. En el caso español, los ciudadanos de origen marroquí constituyen uno de los colectivos extranjeros más numeroso según los últimos datos oficiales.
Cada verano, esa presencia demográfica se hace visible con la denominada Operación Marhaba, conocida en España como Operación Paso del Estrecho. Se trata de un amplio dispositivo logístico coordinado por las autoridades marroquíes y europeas para facilitar el tránsito de los residentes en Europa que viajan a Marruecos durante el periodo estival.
En las últimas ediciones, el operativo ha registrado cifras de gran magnitud. Sólo en las primeras semanas de la campaña más reciente se contabilizaron más de 1,5 millones de llegadas a Marruecos, con un incremento superior al 13% respecto al año anterior según datos difundidos por las autoridades marroquíes. El volumen total de movimientos, entre salidas y retornos, roza los tres millones de personas durante el conjunto del dispositivo.
En España, uno de los principales puntos de salida es el Puerto de Algeciras, junto a otros enclaves del sur peninsular. Desde allí parten ferris hacia Tánger Med y otros puertos del norte de Marruecos, transportando a cientos de miles de viajeros y vehículos.
Diversos estudios señalan que una parte muy elevada de la comunidad marroquí en Europa mantiene vínculos estrechos con su país de origen y viaja con frecuencia. Algunas estimaciones apuntan a que más del 90% ha regresado al menos una vez y que más de la mitad lo hace de forma anual.
La dimensión de la diáspora marroquí en Europa confirma que no se trata de un flujo puntual, sino de un fenómeno consolidado desde hace décadas. Francia fue el principal destino histórico desde mediados del siglo XX, mientras que España e Italia experimentaron un fuerte aumento a partir de los años noventa y principios de los 2000.
El crecimiento sostenido de esta comunidad ha tenido impacto en el mercado laboral, en los sistemas educativos y en la demografía de países europeos. Al mismo tiempo, Marruecos considera a sus nacionales en el extranjero un activo estratégico y mantiene políticas específicas de atención y vinculación con ellos, entre ellas la Operación Marhaba.