El Banco Central Europeo ha dado un nuevo paso en el desarrollo del euro digital al acordar el uso de estándares técnicos europeos ya existentes con el objetivo de facilitar su implantación en el mercado y «reducir los costes de adopción».
En concreto, la institución ha alcanzado acuerdos con organizaciones como European Card Payment Cooperation (ECPC), Nexo Standards y Berlin Group para integrar sus sistemas en el procesamiento de pagos con esta futura moneda digital.
Entre los mecanismos previstos destaca el uso del estándar CPACE, que permitirá pagos sin contacto mediante tecnología NFC entre dispositivos y terminales. Asimismo, los estándares de Nexo se utilizarán para conectar los sistemas de los comercios con los proveedores de servicios de pago, mientras que Berlin Group facilitará operaciones como pagos mediante alias —por ejemplo, un número de teléfono—, verificación de saldos o conciliación entre dispositivos móviles.
El BCE sostiene que el uso de estos estándares abiertos permitirá una mayor coordinación entre los distintos actores del sistema financiero, además de favorecer la interoperabilidad y ampliar los posibles usos del euro digital en toda la eurozona.
Según ha explicado el miembro del Consejo Ejecutivo del BCE, Piero Cipollone, esta estrategia busca garantizar que el euro digital funcione con soluciones ya disponibles en el mercado europeo y que también puedan ser utilizadas por el sector privado.
Desde la institución se subraya que este enfoque permitirá ofrecer una experiencia de usuario homogénea en todos los países del euro y facilitará la expansión de los sistemas de pago europeos más allá de las fronteras nacionales.
El proyecto del euro digital se encuentra aún en fase de desarrollo y su puesta en marcha dependerá de la aprobación del correspondiente reglamento por parte de los colegisladores europeos. La previsión actual sitúa su posible emisión en torno al año 2029, aunque algunos de sus efectos podrían comenzar a notarse antes, según el propio BCE.