La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, reivindicó este sábado «el amor a la libertad» como principal garantía frente a cualquier deriva autoritaria, en el contexto del 81º aniversario de la Liberación del país tras la II Guerra Mundial. En un mensaje institucional difundido con motivo del 25 de abril, la mandataria subrayó que esta conmemoración reafirma los valores democráticos consagrados en la Constitución republicana italiana.
Meloni destacó que, en un escenario internacional marcado por conflictos armados y presiones sobre los sistemas democráticos, resulta necesario reiterar que «el amor por la libertad es el único verdadero antídoto» frente a totalitarismos. La jefa del Ejecutivo insistió en que esta convicción debe sostenerse tanto en Europa como en el conjunto de la comunidad internacional, en un momento que calificó de particularmente sensible para la estabilidad institucional.
La jornada institucional se inició en Roma con un acto encabezado por el presidente de la República, Sergio Mattarella, quien depositó una corona de laurel ante la tumba del Soldado Desconocido en el Altar de la Patria. Al evento asistieron las principales autoridades del Estado, incluidos representantes del Gobierno, del Parlamento y de las Fuerzas Armadas, en una ceremonia de carácter solemne y simbólico.
Posteriormente, Mattarella se trasladó a San Severino Marche, donde afirmó que el 25 de abril constituye «la fiesta de todos los italianos amantes de la libertad». El jefe del Estado enfatizó que la conmemoración no responde a una lógica ideológica ni a una formalidad protocolaria, sino al reconocimiento del sacrificio de militares, partisanos y civiles que contribuyeron a la recuperación de la democracia.
Por su parte, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, expresó su agradecimiento institucional a la generación que «devolvió la libertad con gran sacrificio» y advirtió de que este valor «nunca es un bien adquirido para siempre», en un mensaje difundido por su departamento.