El CEO de Telegram, Pavel Durov, ha criticado duramente el registro de la policía francesa en la sede de X en París, al que califica como parte de una persecución sistemática contra las redes sociales que promueven la libertad de expresión. En un mensaje publicado en su cuenta de X este martes, Durov afirmó: «La policía francesa está allanando actualmente la oficina de X en París. Francia es el único país del mundo que persigue criminalmente a todas las redes sociales que otorgan a la gente algún grado de libertad (Telegram, X, TikTok…). No se equivoquen: este no es un país libre».
Esta no es la primera vez que Durov arremete contra el gobierno francés y, en particular, contra el presidente Emmanuel Macron, a quien ha acusado repetidamente de presionar a Telegram para implementar medidas de censura y vigilancia. En diciembre de 2025, Durov denunció que Macron, enfrentado a bajos índices de aprobación, estaba transformando la Unión Europea en un «gulag digital» mediante leyes como la Digital Services Act (DSA) y propuestas de control de chats, que obligan a las plataformas a censurar contenidos y monitorear a los usuarios. Según Durov, estas regulaciones buscan silenciar a críticos políticos en línea, y vinculó directamente a Macron con aliados como el excomisario europeo Thierry Breton, sancionado por Estados Unidos por esfuerzos de censura.
El conflicto entre Durov y Macron se remonta a años atrás. En 2018, el presidente francés invitó al fundador de Telegram a trasladar su sede a París y le ofreció la ciudadanía francesa, que Durov aceptó en 2021. Sin embargo, las relaciones se deterioraron rápidamente debido a las preocupaciones del gobierno galo sobre el uso de Telegram para actividades ilegales, como el terrorismo y el tráfico de drogas. En agosto de 2024, Durov fue arrestado en Francia durante cuatro días, acusado de no moderar adecuadamente contenidos criminales en su plataforma y de negarse a cooperar con las autoridades. Macron negó entonces cualquier motivación política, pero Durov lo calificó como «absurdo legal y lógicamente», atrayendo críticas internacionales de figuras como Elon Musk y Edward Snowden.
En mayo de 2025, Durov acusó a la inteligencia francesa de presionar para censurar «voces conservadoras» en Rumania, alegando interferencia en elecciones extranjeras, aunque sin proporcionar pruebas concretas. Ese mismo mes, rechazó públicamente presiones de la UE para censurar contenidos políticos, enfatizando la importancia de la libertad de expresión y elecciones justas. Estas denuncias refuerzan la postura de Durov como defensor de la privacidad digital, aunque han generado controversias sobre la responsabilidad de las plataformas en la moderación de contenidos ilegales.
El allanamiento a la sede de X en París, que Durov vincula directamente a la persecución francesa contra redes como la suya, podría intensificar las tensiones entre el gobierno de Macron y los gigantes tecnológicos. Hasta el momento, ni el Elíseo ni las autoridades policiales han respondido a las declaraciones del CEO de Telegram.