«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
casos similares de han producido en otras regiones del país

El cerdo desaparece de los comedores escolares de Viena ante el avance del islam y en nombre de la «diversidad»

Comedor escolar. Redes sociales

Los platos de cerdo, tradicionales en la gastronomía austríaca, están desapareciendo de los comedores escolares de Viena. La Asociación de Agricultores de Austria ha advertido de que en varios colegios ya se ha dejado de ofrecer esta carne, sustituida por menús vegetarianos o por alternativas de pollo y ternera.

La portavoz de la asociación, Corinna Weisl, ha explicado que incluso algunos alumnos rechazan platos etiquetados como «sin cerdo», por miedo a que contengan trazas. «Nadie está obligado a comer cerdo, pero debería seguir estando disponible. Forma parte de nuestra tradición culinaria», ha denunciado.

Por su parte, el presidente de la Asociación, Georg Strasser, ha pedido mantener la «diversidad del menú”»para garantizar la libertad de elección de todos los estudiantes. «Eliminar el cerdo no es respeto a la diversidad, sino una renuncia a nuestras costumbres«, ha declarado en una entrevista recogida por medios locales.

Aunque no existe ninguna directriz oficial que prohíba el cerdo en los centros educativos, varias fuentes consultadas apuntan a que el cambio responde al creciente número de alumnos musulmanes en las aulas y a la intención de algunas empresas de catering de evitar conflictos con las familias. En el islam, el consumo de cerdo está prohibido, y en distintas escuelas austríacas se habría optado por retirar este tipo de carne de manera preventiva.

Casos similares se han producido en otras regiones del país. En Salzburgo, guarderías públicas han eliminado el cerdo de los menús “para atender las necesidades de los niños musulmanes”, según reconocen responsables locales. En Alemania, en la ciudad de Leipzig, la decisión de varias guarderías de retirar esta carne generó protestas y un intenso debate público sobre la “rendición cultural” ante la presión religiosa.

El tema ha reabierto en Austria la discusión sobre el equilibrio entre la multiculturalidad y la preservación de las tradiciones nacionales. Para la Asociación de Agricultores, la retirada del cerdo de los comedores escolares refleja una tendencia preocupante que podría extenderse a otros ámbitos de la vida cotidiana.

«El cerdo no es solo un alimento. Es parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestra economía», recordó Weisl. En un país donde platos como el Wiener Schnitzel o el Schweinsbraten forman parte del patrimonio culinario, su desaparición de las escuelas representa, según el sector, “una pérdida cultural que no debería normalizarse”.

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