El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), vencedor en las pasadas elecciones, está presionando para que se endurezcan las condiciones de acceso a la nacionalidad austriaca en respuesta a los miles de solicitantes de asilo que pronto podrían solicitarla.
El líder del partido, Herbert Kickl, propuso ampliar el actual período de espera de los actuales 10 años a 15, con el objetivo de evitar que los inmigrantes que llegaron durante la crisis de 2015 obtengan la ciudadanía en un futuro cercano.
«El asilo significa protección temporal. Nuestra ciudadanía es un bien preciado, no un regalo para todos”, afirmó Kickl el pasado martes. El FPÖ considera la actual política de asilo e inmigración como un «factor de atracción», y está decidido a aplicar medidas que ralenticen el proceso.
El Partido Popular Austriaco (ÖVP) ha manifestado su apoyo en principio a esta propuesta, que retrasaría miles de solicitudes pendientes.