«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
salió adelante con 135 votos a favor, 50 en contra y seis abstenciones

El Gobierno de Magyar en Hungría muestra su temor a Orbán y bloquea su regreso con una reforma constitucional retroactiva

Péter Magyar. Europa Press.

La Asamblea Nacional de Hungría ha aprobado este lunes una reforma constitucional que limita a ocho años el tiempo máximo que una persona puede ejercer como primer ministro, una medida que impedirá a Viktor Orbán regresar al poder.

La enmienda, presentada por el gobernante partido Tisza, salió adelante con 135 votos a favor, 50 en contra y seis abstenciones. La norma tendrá carácter retroactivo, pues contabilizará todos los periodos ejercidos desde el 2 de mayo de 1990.

«Quien haya ocupado el cargo de primer ministro durante un total de al menos ocho años, incluidas las interrupciones, no podrá ser elegido para dicho cargo», establece el texto aprobado por el Parlamento húngaro.

La disposición afecta directamente a Orbán, que gobernó Hungría entre 1998 y 2002 y volvió al poder en 2010, encadenando cuatro mandatos consecutivos hasta su derrota en las elecciones del pasado mes de abril. En total, el líder de Fidesz ha ocupado la jefatura del Gobierno durante cerca de dos décadas.

Magyar, que llegó al poder con una mayoría parlamentaria de dos tercios, había prometido durante la campaña limitar el mandato del jefe del Ejecutivo y modificar algunos de los pilares institucionales construidos durante la etapa de Orbán.

La decisión se produce después de que el antiguo primer ministro fuera reelegido como líder de Fidesz. Orbán ha acusado al nuevo jefe del Ejecutivo de actuar como un «virrey» al servicio de los intereses occidentales, en referencia al acercamiento del nuevo Gobierno a Bruselas y al giro de la política exterior húngara.

Durante la sesión parlamentaria, Magyar también acusó al anterior Ejecutivo de haber proyectado la construcción de un centro para inmigrantes cerca de la frontera con Austria. El primer ministro sostuvo que dirigentes de Fidesz habían respaldado la instalación en las inmediaciones de Vitnyéd.

La reforma supone uno de los primeros grandes golpes legislativos contra el legado político de Orbán y reduce sus posibilidades de encabezar una futura alternativa conservadora desde la jefatura del Gobierno, aunque continuará al frente de Fidesz.

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