Los Demócratas de Suecia (SD), formación soberanista que brinda apoyo externo al actual gobierno conservador del país, han propuesto eliminar la posibilidad de que los solicitantes de asilo obtengan permisos de residencia permanente. La medida forma parte de un paquete de reformas que busca endurecer aún más la política migratoria sueca, con el objetivo declarado de impedir que personas extranjeras —incluidos delincuentes— puedan establecerse indefinidamente en el país.
Actualmente, quienes solicitan asilo en Suecia suelen recibir permisos de residencia temporales por razones humanitarias o de protección internacional. Sin embargo, estos permisos pueden convertirse en permanentes tras un cierto período, lo que ha generado fuertes críticas por parte de sectores patriotas. SD pretende poner fin a esta posibilidad, insistiendo en que «nadie debería poder dar por hecho que podrá quedarse aquí para siempre».
La propuesta nace de una investigación encargada por el propio Ejecutivo y presentada recientemente como parte de una estrategia más amplia para convertir a Suecia en el país con las leyes migratorias más restrictivas de la Unión Europea. El eurodiputado Charlie Weimers, también de SD, ha afirmado que «finalmente Bruselas está empezando a escuchar» el mensaje sueco sobre inmigración y asilo.
Entre las medidas adicionales que acompañan la iniciativa se encuentra la supresión del llamado sistema de «seguimiento de cambios», una vía que actualmente permite a solicitantes rechazados permanecer en Suecia mientras inician nuevos procesos legales o intentan acceder a permisos por vías distintas, como el empleo. Según SD, este resquicio ha sido explotado para prolongar indefinidamente la estancia de personas que ya han recibido una resolución negativa.
Asimismo, el informe sugiere eliminar el derecho a contar con asistencia jurídica gratuita durante el proceso de solicitud de asilo, un servicio financiado actualmente con fondos públicos. Los promotores del cambio argumentan que esta medida evitaría abusos del sistema y reduciría la carga sobre el presupuesto estatal.
Desde el gobierno, el ministro de Migración, Johan Forssell, del Partido Moderado, ha señalado que una de las intenciones detrás de esta reforma es aumentar el atractivo de la ciudadanía sueca como objetivo para quienes realmente desean integrarse. «Eliminar los permisos permanentes refuerza el incentivo para convertirse en ciudadano», ha declarado recientemente en declaraciones recogidas por la agencia TT.