Los socialdemócratas ganarían los comicios, según las últimas encuestas
El «gran reemplazo» puede ser clave en las elecciones de Suecia de este domingo: «El 85% de los musulmanes votarán a la izquierda»
El «gran reemplazo» puede ser clave en las elecciones de Suecia de este domingo: «El 85% de los musulmanes votarán a la izquierda»
Bandera de Suecia. Europa Press
Por Pedro Fernández Barbadillo
13 de septiembre de 2026

Suecia puede ser el primer país europeo en el que el «gran eeemplazo» haya culminado y donde los inmigrantes venidos de fuera de Europa y que viven de subsidios o de la delincuencia, aliados con las izquierdas, pongan un gobierno de su conveniencia.

Este domingo se celebrarán elecciones al Riksdag en el reino escandinavo. El Gobierno que se presenta a la reelección ha cumplido las principales promesas de su programa. Suecia es más tranquila y más rica que hace cuatro años, pero en vez de una campaña optimista en el bloque de los cuatro partidos que lo mantienen y desanimada en la oposición, está ocurriendo lo contrario.

En ocasiones, hacerlo bien no tiene premio. Los dos mayores problemas del país, como demostró la campaña de 2022, eran la inflación y la inseguridad.

Suecia ha pasado de ser una de las naciones más seguras del mundo a convertirse en una de las más violentas de Europa, debida a las bandas formadas por personas extranjeras o de ese origen. El Gobierno del primer ministro Ulf Kristersson consiguió reducir la delincuencia gracias a su apoyo a la Policía y a las reformas legislativas, como la rebaja de la edad penal a los 15 años y a los 14 años en casos muy graves.

Así, según la Autoridad Policial de Suecia y el Consejo Nacional Sueco para la Prevención del Delito, los tiroteos registrados pasaron de 391 en 2022 a 368 en 2023, a 296 en 2024 y a 158 en 2025. En el primer semestre de 2026 se produjeron solo 39 tiroteos, el nivel más bajo desde que, en 2017, la Policía comenzó a llevar registros comparables.

Los muertos por armas de fuego alcanzaron su pico en 2022, con 62 muertos. A partir de entonces, descendieron: 54 homicidios en 2023; 44 en 2024 y 42 en 2025. En el primer semestre de este año, sólo ha habido 8 muertes.

La inflación, que en 2022, debido a la invasión rusa de Ucrania superó el 10%, fue disminuyendo durante el gobierno de centro-derecha, hasta situarse por debajo del 1% en este año. En agosto, la tasa interanual bajó hasta un 0,3%. En cambio, en España, en julio esa tasa subió a un 3,6%. La gasolina es la más barata de los países vecinos, salvo Polonia y Lituania.

Además, el Gobierno sueco ha tomado medidas para frenar la llegada de inmigrantes y de supuestos refugiados, restringir la concesión de nacionalidades y promover la energía nuclear, sin abandonar el objetivo de descarbonización. ¿Y cómo van a premiar los suecos estos resultados?

Los musulmanes escogen a la izquierda

Las últimas encuestas muestran que el Partido Socialdemócrata se mantendría como el primero del país, puesto que alcanzó en septiembre de 1914 y no ha perdido desde entonces, con alrededor de un 30% de los sufragios. Le siguen los Demócratas Suecos, los identitarios que permitieron la elección de Kristersson, y el partido de éste, el Moderado, peleando por el segundo y tercer puesto, con menos de un 20% cada uno. Por debajo del 10% están los demás partidos: el de Centro, la Izquierda, el Liberal, el Verde y el Democristiano.

Dada la fragmentación del Parlamento son imprescindibles las coaliciones. El Hobierno de centro-derecha fue elegido a finales de 2022 gracias a una alianza entre el bloque moderado y los Demócratas Suecos. Jimmie Åkesson, líder de éstos, aceptó quedar fuera del gobierno, aunque su partido fue el segundo con más diputados, debido a la insistencia de los liberales, centristas y democristianos.

El Riksdag invistió a Kristersson como primer ministro por sólo tres votos: 176 a favor y 173 en contra. En un país con una participación altísima, en torno al 85%, y una división en dos bloques tan tajante, bastaría un puñado de sufragios en unas pocas circunscripciones para cambiar la mayoría absoluta.

Y si bien es cierto que las acciones del Gobierno han encorajinado a los fanáticos del cambio climático, al sector de los trabajadores sociales y las ONG y a los multiculturalistas, la ruptura la pueden causar los inmigrantes musulmanes.

Suecia tienen 10,6 millones de habitantes. Su política de puertas abiertas, durante muchos años de las más permisivas de Europa, ha hecho que la Oficina Central de Estadística calcule en un 21% (2,2 millones de personas) la población nacida en el extranjero. Toda la población de origen extranjero, incluyendo los nacionalizados, sube al 26-27%. Y aquí reside la esperanza de las izquierdas de volver al gobierno y suprimir las políticas aplicadas en estos cuatro años.

Según un estudio publicado por la revista Fokus en agosto, el 85% de los musulmanes con derecho de voto optará por partidos de izquierda en estas elecciones. El más beneficiado es el socialdemócrata, con una estimación superior al 61%. Por ello, su candidata, Magdalena Ardesson aparece en carteles pidiendo el voto en árabe.

La relación entre socialistas y musulmanes viene de lejos. En 1999, el partido socialista firmó un acuerdo de cooperación con el Consejo Musulmán de Suecia, en el que se comprometía a aumentar la representación y participación política de la población islámica en la sociedad y en sus listas electorales, ya en las elecciones de 2002.

Al final, una población que sólo se integra para cobrar subsidios y que en su mayoría no habla sueco puede poner al gobierno nacional. Si esto ocurre, las izquierdas europeas acelerarán su plan de sustitución de los nativos, que les rechazan, por extranjeros subvencionados.

La otra lección es que los partidos que combaten el «gran reemplazo» han de aplicar sus decisiones desde el primer día en que gobiernen y hacerlo en todos los ámbitos.

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