Una política sueca llamada Jenny Voittonen, dirigente local de Sverigedemokraterna (SD) en Örnsköldsvik y conocida por su postura crítica con la inmigración, ha denunciado una sucesión de ataques contra los animales de su granja en Trehörningsjö. El caso combina amenazas explícitas, gallinas muertas y caballos heridos con arma blanca.
Hace casi tres años recibió en el buzón una carta con el mensaje «Du ska dö, rasistjävel» («Vas a morir, cerda racista»). El episodio quedó registrado entonces por la prensa local. Desde el invierno pasado, según su relato, la hostilidad pasó de las palabras a los animales. Encontró varias gallinas muertas en el recinto y la cabeza de una de ellas depositada en el buzón. Meses después, uno de sus caballos apareció con un corte profundo en una pata delantera. Durante el verano volvió a ocurrir: otro animal presentaba una herida grave en la frente.
Voittonen ha presentado denuncia policial por cada incidente. Hasta ahora no hay detenidos ni un autor identificado. Ella sostiene que las heridas no son accidentales y que alguien las provocó de forma deliberada. Los caballos fueron atendidos por un veterinario; el tratamiento, según ha explicado, resultó costoso. La política afirma que quiere poder decir lo que piensa sin que sus animales o su familia paguen las consecuencias, y que «la democracia debe protegerse a cualquier precio».
SD es el principal partido con representación en el Parlamento sueco crítico con la inmigración. Voittonen es gruppledare en el municipio, forma parte de la junta municipal y ha protagonizado debates locales sobre integración, financiación de asociaciones y una polémica en torno a una mezquita. En entrevistas ha vinculado el agravamiento de los ataques a esa actividad política. También ha dicho que no piensa abandonar el cargo: que este tipo de presiones, lejos de callarla, la reafirma.
El asunto lo recogió primero Örnsköldsviks Allehanda y después otros medios suecos. La investigación policial sigue abierta. De momento, lo que está documentado es la secuencia de amenazas y daños a los animales, las denuncias reiteradas de la afectada y la ausencia de sospechosos.