
El número de solicitudes de asilo aprobadas en Dinamarca ha descendido hasta uno de sus niveles más bajos en décadas. En 2024, sólo se concedió asilo a 860 personas, y esta es la segunda vez en más de 40 años que el número es inferior a 1.000, según los nuevos datos aportados por el Servicio de Inmigración danés.
En los dos años anteriores, 2022 y 2023, el número de solicitantes de asilo aceptados fue de 1.403 y 1.343 respectivamente. Se trata de una caída drástica con respecto a las cifras de la crisis migratoria de 2015, cuando se concedió asilo a más de 10.000 personas. El año pasado, 2.300 personas solicitaron asilo en Dinamarca, la mayoría procedentes de Siria y Afganistán.
El ministro de Inmigración e Integración, Kaare Dybvad Bek, ha señalado que la estricta política de inmigración de Dinamarca es la razón de las bajas cifras de solicitantes de asilo. «Es crucial para nuestra sociedad y nuestra cohesión que tengamos una baja afluencia de solicitantes de asilo para que la integración pueda seguir adelante», ha incidido. «Por eso me alegra que actualmente estemos experimentando una baja afluencia de solicitantes de asilo y que se concedan pocos permisos de asilo. Estoy completamente convencido de que podemos agradecer a nuestra estricta política de inmigración la baja cifra de solicitantes de asilo», ha puntualizado.
Las cifras no incluyen a los refugiados ucranianos, que se acogen a una ley especial que garantiza que, como refugiados de la guerra en curso, puedan trabajar o asistir a la escuela en Dinamarca. Aproximadamente 40.000 ucranianos han buscado refugio en este país y 11.000 de ellos han salido de él, detalla The European Conservative.