El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) ha caído hasta el 11% en una nueva encuesta nacional, su peor resultado histórico en un sondeo, y confirma el hundimiento de una de las formaciones tradicionales de la política alemana.
El estudio de la consultora Gesellschaft für Markt- und Sozialforschung (GMS), realizado entre el 27 de mayo y el 1 de junio a 1.023 votantes, muestra que el SPD pierde cinco puntos respecto a la anterior encuesta de comienzos de marzo.
La formación socialdemócrata queda así empatada con la izquierda radical de Die Linke, también con el 11%, y se hunde hasta una cuarta posición compartida en caso de celebrarse ahora elecciones federales.
El dato supone un nuevo golpe para el partido más antiguo de Alemania, que durante décadas fue uno de los dos grandes pilares del sistema político germano junto a la CDU/CSU. La encuesta confirma que el SPD no logra detener su deterioro tras las elecciones federales de febrero de 2025, en las que obtuvo apenas el 16,4%, entonces su peor resultado desde la posguerra.
Mientras los socialdemócratas se hunden, Alternativa para Alemania (AfD) refuerza su posición como primera fuerza del país. El partido patriótico sube tres puntos y alcanza el 27% de intención de voto a nivel nacional.
La CDU/CSU, por su parte, cae tres puntos y se sitúa en el 23%, lo que agrava la debilidad de la gran coalición liderada por el canciller Friedrich Merz.
Los Verdes suben cuatro puntos hasta el 16%, mientras que el Partido Liberal (FDP) vuelve al umbral del 5% por primera vez desde 2024. Die Linke mejora un punto y alcanza el 11%.
El dato más grave para el Gobierno es que sus dos socios principales, la Unión CDU/CSU y el SPD, sumarían juntos apenas un 34% de los votos si se celebraran elecciones ahora. La cifra refleja un desplome dramático respecto al resultado combinado que obtuvieron en las federales de 2025.
La crisis del SPD se produce en un contexto de estancamiento económico, tensiones por la inmigración, pérdida de confianza en las instituciones y disputas internas dentro del propio partido. Como socio menor de la gran coalición, los socialdemócratas no han conseguido recuperar a su base tradicional de trabajadores y votantes de izquierda moderada.
El sondeo de GMS se suma a otras encuestas que apuntan en la misma dirección: el SPD sigue sin reconectar con su electorado histórico, mientras parte de sus antiguos votantes se desplazan hacia AfD, Los Verdes o directamente hacia la abstención.
Una encuesta reciente de INSA situó a la CDU en el 22%, al SPD en el 12% y a AfD en el 29%, reforzando la tendencia de fondo: el partido de Alice Weidel se consolida como primera fuerza nacional.