Christoph Heusgen, el político alemán que se ha vuelto viral tras romper a llorar luego del enérgico discurso del vicepresidente de los Estados Unidos, J.D Vance, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, fue uno de los tantos burócratas que subestimó en 2018 las advertencias de Donald Trump sobre la dependencia de Alemania de la energía rusa.
«Esta conferencia nació como un foro transatlántico, pero después del discurso del vicepresidente Vance, debemos temer que nuestra base de valores comunes ya no sea tan común. Gracias a todos los políticos europeos que han manifestado y reafirmado aquí los valores que defendemos. Nadie ha defendido esos valores mejor que el presidente Zelenski. Se me está haciendo duro«, dijo Heusgen al clausurar el evento en el que Vance se robó el protagonismo.
En 2018 Trump advirtió en una cumbre de la OTAN a su entonces homóloga Ángela Mérkel de los peligros del vínculo energético con Rusia; un mensaje que, con el paso de los años, la clase política del país europeo parece no haber tomado en cuenta.
«Alemania es cautiva de Rusia porque recibe gran parte de su energía. Paga miles de millones a Rusia y nosotros tenemos que defenderla de ellos. Alemania está totalmente controlada por Rusia porque obtendrá entre el 60% y el 70% de la energía a través del nuevo gasoducto», dijo entonces a Merkel el mandatario estadounidense.
Para aquel año Heusgen se desempeñaba como representante de Alemania ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, siendo además uno de los principales colaboradores de Merkel en la implementación de la política «Wir shaffen das», que promovía las fronteras abiertas.
En 2017 el burócrata alemán también estuvo en el centro de una polémica cuando un supuesto grupo de hackers rusos logró ingresar en su correo electrónico, en donde había información que permitía deducir malos manejos para conseguirle un trabajo lucrativo a su esposa dentro de la ONU.