«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El centro ha sido clausurado

Escándalo en Berlín: una banda de musulmanes viola a una niña de 16 años y el centro rechaza denunciarles porque «ya sufren demasiada vigilancia policial»

Policía de Alemania. Europa Press

Un centro juvenil de Berlín ha rechazado denunciar ante las autoridades un presunto caso de agresión sexual a una menor de 16 años, según informaciones publicadas por medios alemanes, aunque tanto responsables políticos como institucionales niegan que se produjera un encubrimiento.

El caso se sitúa en el distrito de Neukölln y gira en torno al centro juvenil Wutzkyallee. De acuerdo con lo difundido por el diario Bild, una declaración jurada elaborada por trabajadores de otro centro cercano habría puesto en duda la actuación de los responsables tras conocerse los hechos.

Según ese documento, una adolescente de 16 años habría sido víctima de una agresión sexual por parte de varios jóvenes musulmanes en una zona apartada de las instalaciones. Siempre según esa versión, los implicados habrían grabado lo ocurrido y utilizado posteriormente esas imágenes para presionar a la víctima.

Los trabajadores que elaboraron la declaración aseguran que trasladaron la situación a la coordinadora de servicios sociales y que recomendaron poner los hechos en conocimiento de las autoridades. Sin embargo, sostienen que esta optó por no hacerlo en ese momento, al considerar que podría generar estigmatización hacia los implicados. En ese contexto, apuntan que se expresó la preocupación por una posible mayor presión policial sobre determinados colectivos.

No obstante, desde el ámbito político se ha rechazado de forma tajante que existiera voluntad de ocultar lo ocurrido. La concejala de Juventud de Berlín, Sarah Nagel, aseguró que no hubo ningún intento de encubrimiento y subrayó que el origen de los presuntos implicados no influyó en la gestión del caso.

El asunto ha generado un intenso debate político en el distrito. Markus Oegel, representante de la CDU en Neukölln, criticó el funcionamiento del centro y cuestionó que se permitieran determinadas dinámicas dentro de instalaciones destinadas a menores.

Por su parte, las autoridades del Senado de Berlín han indicado que actualmente no existe una normativa específica que regule las relaciones personales dentro de este tipo de centros juveniles.

Tras la polémica, el centro ha sido clausurado. Desde el consistorio se insiste en la necesidad de garantizar espacios seguros para niños y adolescentes, así como en la importancia de combatir cualquier forma de violencia sexual.

El alcalde de la ciudad, Kai Wegner, ha reclamado una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido. En sus declaraciones, ha advertido de que, si se demostrara cualquier actuación indebida o una gestión incorrecta del caso, deberían asumirse responsabilidades, reiterando que la protección de la menor debe ser la prioridad absoluta.

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