El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ha activado medidas de seguridad excepcionales al considerar que existe una amenaza islamista creciente en el país de cara a las próximas navidades. El miércoles por la tarde, Nuñez remitió una instrucción formal a prefectos y responsables de seguridad en todos los niveles del Estado para advertir de un riesgo que califica de “muy elevado”, y que exige, según sus propias palabras, “una vigilancia máxima” apoyada en dispositivos policiales y militares desplegados en todo el país.
Desde hace días, Interior coordina esfuerzos con Exteriores y Defensa para garantizar un funcionamiento conjunto de todos los servicios dedicados a la detección, prevención y respuesta inmediata ante cualquier posible amenaza. Los tres ministerios entienden que sólo una movilización integral de los organismos especializados permitirá afrontar un escenario que consideran especialmente sensible durante el periodo navideño.
En su nota a las fuerzas de seguridad, Nuñez subraya que la Navidad concentra actos locales, regionales y nacionales que atraen a grandes multitudes. Por ello reclama un dispositivo capaz de asegurar “una protección óptima”, incluso mediante prohibiciones especiales, restricciones de apertura y limitaciones de circulación. La prioridad es que los peatones cuenten con un blindaje suficiente en espacios públicos.
Las medidas que se activarán en los próximos días forman parte de un proceso reciente de análisis sobre la evolución del terrorismo islamista. Si bien Interior descarta una amenaza directa de grandes organizaciones internacionales, el Gobierno advierte del efecto que puede tener la propaganda procedente de Oriente Medio sobre parte de la población. Francia, con 68,6 millones de habitantes, alberga entre seis y ocho millones de personas que se identifican como musulmanas, lo que la convierte en la primera nación musulmana de Europa. Además, un 81% de los jóvenes que se consideran musulmanes afirma que su religión está “por encima” del Estado.
Ante la llegada de las fiestas, Interior señala que este segmento de población podría ser vulnerable a la influencia de organizaciones islamistas activas en la región.
Nuñez alerta de que el análisis de los mensajes difundidos por pequeños grupos terroristas deja claro que la Navidad y los lugares de culto o reunión pública se presentan como “espacios privilegiados” para posibles ataques. El contraespionaje francés ha detectado señales relevantes en la propaganda islamista internacional, donde se anima a musulmanes franceses a actuar contra “infieles, cristianos y judíos”, definidos como “incrédulos” y seguidores de “falsas divinidades”.
La DGSI (Direction Générale de la Sécurité Intérieure) considera que estos grupúsculos, activos tanto en Francia como en otros países europeos, se presentan como “cruzados” de la “gran causa” islámica, y que su labor de proselitismo encaja plenamente con el riesgo de acciones terroristas directas.