La persecución silenciosa contra el cristianismo en Europa tiene ya cifras oficiales. Según el Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos en Europa (OIDAC Europe), durante 2023 se documentaron 2.444 ataques de diversa índole en 35 países del continente, lo que convierte ese año en uno de los más hostiles para la fe cristiana desde que existen registros sistemáticos.
El informe, elaborado a partir de denuncias verificadas por organizaciones locales y fuentes gubernamentales, señala que Francia lidera la estadística con 1.053 casos confirmados, seguida por Alemania (247), Italia (146), Polonia (113) y España (95). Los incidentes van desde profanaciones de iglesias y cementerios (62%), incendios provocados (10%), amenazas y discursos de odio (8%), hasta agresiones físicas directas (7%).
En total, el OIDAC estima que se produce un ataque contra cristianos o bienes religiosos cada cuatro horas en Europa. La directora del observatorio, Madalina Neacsu, explicó en su presentación del informe que «la violencia anticristiana en Europa ha dejado de ser marginal para convertirse en un fenómeno estructural que refleja la hostilidad cultural hacia la fe». A raíz de los datos presentados por el OIDAC, la Comisión Europea incluyó en 2024 la cristianofobia dentro de su Informe Anual sobre la Libertad de Religión y Creencias, en el que reconoce «un aumento significativo de los actos de odio contra personas y comunidades cristianas».
También las Naciones Unidas, en su Resolución 72/177 de la Asamblea General, instaron a los Estados miembros a «combatir todas las formas de intolerancia y violencia motivadas por la cristianofobia, el antisemitismo y la islamofobia». El texto advierte de que los cristianos se encuentran «entre los grupos religiosos más atacados del mundo» y reclama a los gobiernos europeos «medidas preventivas eficaces para proteger lugares de culto y símbolos religiosos».
El caso francés resulta paradigmático. El propio Ministerio del Interior de Francia informó que más de mil templos y cementerios cristianos fueron profanados en 2023, lo que representa un aumento del 44% respecto al año anterior. La Conferencia Episcopal francesa ha denunciado que la mayoría de los ataques permanecen impunes y que existe una «indiferencia mediática generalizada» frente a lo que califica de «ataques a la identidad espiritual del país».
El Observatorio OIDAC confirma además que el 75% de los incidentes registrados en Europa no recibe cobertura mediática, y apenas un 10 % de los responsables identificados llega a ser procesado judicialmente. Aunque Francia concentra la mayoría de los casos, el informe documenta un incremento notable en Europa Central y del Este, con episodios graves en Alemania, Polonia, República Checa, Austria y Eslovaquia, donde se produjeron ataques a sacerdotes, destrucción de imágenes religiosas y vandalismo en escuelas católicas.
En España, el OIDAC recoge 95 incidentes, entre ellos incendios provocados en templos, pintadas anticristianas y profanaciones en cementerios. Las cifras coinciden con los datos recopilados por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, que advierte de un «aumento sostenido de la hostilidad contra la religión cristiana en el espacio público».