El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Alemania aumentó un 0,8% en julio respecto al mes anterior, mientras que la tasa interanual se elevó al 2,8%, cinco décimas más que en junio. Se trata del mayor incremento de los precios registrado en el país en los últimos tres meses, según los datos definitivos publicados este miércoles por la Oficina Federal de Estadística (Destatis), que confirman la estimación preliminar difundida a finales de julio.
El repunte de la inflación estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía, especialmente del petróleo y los combustibles. La factura energética aumentó un 8,3% interanual en julio, frente al 3,4% registrado en junio y el 6,6% de mayo.
La presidenta de Destatis, Ruth Brand, destacó que los precios de la energía continuaron creciendo por encima de la media y volvieron a ser uno de los principales factores detrás del repunte general de la inflación.
Entre los componentes energéticos, los combustibles registraron el mayor incremento, con una subida interanual del 23% en julio, frente al 11,3% de junio y el 18,8% de mayo. El aumento estuvo condicionado por el final, el pasado 30 de junio, del descuento aplicado por el Gobierno alemán a los carburantes. En términos mensuales, los precios de los combustibles se dispararon un 11,2% en julio, incluido el diésel.
También se encareció con fuerza el gasóleo ligero para calefacción, cuyo precio aumentó un 34,7% interanual, debido principalmente al incremento del coste del petróleo.
Pese a esta subida, el conjunto de la energía doméstica fue un 1,4% más barata que un año antes. Destatis explica que el gasóleo de calefacción representa únicamente una parte reducida del gasto energético de los hogares.
En sentido contrario, otros componentes energéticos registraron descensos. El precio de la electricidad cayó un 5,3% interanual, mientras que el gas natural, incluidos los costes operativos, bajó un 2,9% y la calefacción urbana, un 1,2%.
La inflación armonizada, utilizada por Eurostat para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, también se situó en el 2,8% en julio, cuatro décimas por encima del dato de junio.
Los alimentos mantienen su ritmo de subida
Por otro lado, los precios de los alimentos aumentaron un 0,4% interanual en julio, manteniendo el mismo ritmo de crecimiento registrado en mayo y junio.
En los servicios, la inflación se moderó hasta el 2,9% interanual, frente al 3,1% de junio. En cambio, los bienes experimentaron una aceleración, con un incremento del 2,5%, ocho décimas más que el mes anterior.
Al excluir los alimentos y la energía, la inflación subyacente se situó en el 2,4% interanual, una décima menos que en junio, lo que refleja que el repunte general de los precios estuvo concentrado principalmente en el componente energético.