El Clare College de la Universidad de Cambridge ha colocado una advertencia de contenido a una sesión académica dedicada a analizar Caperucita Roja y otros relatos infantiles por considerar necesario alertar previamente a los alumnos de que encontrarían «contenido adulto» y «temas de violencia».
El aviso aparece todavía en la página oficial del programa Academic Skills & Stories, una serie gratuita de seminarios en línea concebida precisamente para preparar a alumnos de institutos públicos británicos para el nivel académico universitario.
La primera sesión propone analizar diferentes versiones de Caperucita Roja y Charlie y la fábrica de chocolate, además del relato The Werewolf, de Angela Carter, para enseñar a los estudiantes a descubrir significados más profundos bajo historias aparentemente sencillas. Pero Cambridge consideró oportuno acompañar el seminario de una advertencia previa por el contenido de los cuentos.
Caperucita Roja, ahora con advertencia de «contenido adulto»
La página oficial de Clare College señala que la sesión abordará «contenido adulto», entre el que incluye específicamente temas violentos relacionados con los cuentos de hadas.
La paradoja resulta difícil de ignorar: la advertencia no está dirigida a niños pequeños, sino a estudiantes que se encuentran en los últimos cursos de la educación secundaria y que aspiran a ingresar en algunas de las universidades más exigentes de Reino Unido.
El propio programa presume de buscar jóvenes que quieran ser «desafiados» intelectualmente fuera del aula y afirma que pretende enseñarles a desarrollar pensamiento de nivel universitario, examinar críticamente textos y trabajar con independencia. Antes de enfrentarlos a las aventuras de una niña con una capa roja y un lobo, sin embargo, la institución creyó necesario advertirles.
Un cuento infantil publicado hace más de tres siglos
Caperucita Roja forma parte de la tradición cultural europea desde hace siglos. La versión literaria de Charles Perrault apareció en 1697, mientras los hermanos Grimm publicaron posteriormente otra de las adaptaciones que terminarían convirtiéndose en parte fundamental de la literatura infantil occidental.
Es cierto que las versiones históricas del cuento contienen elementos mucho más oscuros que numerosas adaptaciones infantiles contemporáneas. Precisamente por ello, el seminario pretendía utilizar la historia para enseñar a los alumnos a interpretar los relatos más allá de su superficie.
Lo llamativo no es, por tanto, que los profesores estudien esos elementos, sino que una institución universitaria considere necesario prevenir de antemano a adolescentes próximos a comenzar sus estudios superiores de que un cuento tradicional puede contener violencia.
«Infantilizante, incluso para Cambridge»
La decisión ha provocado críticas en Reino Unido. Toby Young, director de la Free Speech Union, resumió la polémica asegurando que colocar advertencias de este tipo en los cuentos de hadas resulta «infantilizante, incluso para Cambridge».
El episodio se suma a una tendencia extendida en universidades británicas durante los últimos años: incorporar avisos previos antes de abordar obras literarias que contienen violencia, discriminación, sexualidad u otros asuntos considerados potencialmente sensibles. En Cambridge ya se han utilizado advertencias similares para obras de Shakespeare y tragedias clásicas griegas, según recoge Brussels Signal.