La Policía irlandesa se ha incautado esta semana de una «potente bomba« durante una operación en la frontera con Reino Unido que se ha saldado por ahora con dos arrestos y una línea de investigación que apunta a la posibilidad de que el artefacto explosivo tenía Irlanda del Norte como destino final.
La operación ha ocurrido el miércoles en Monaghan, cuando supuestos «disidentes republicanos», según el ministro de Justicia irlandés Jim O’Callaghan, intentaron cruzar la frontera con el artefacto oculto en el maletero de un vehículo.
La bomba contenía explosivos «de fabricación militar», que incluía «un generador de energía propio y un detonador», ha añadido por su parte el comisario jefe de la Garda, Justin Kelly, en declaraciones a la radiotelevisión estatal irlandesa RTE.
Monaghan es un condado de la República de Irlanda y uno de los tres condados que forman la provincia del Úlster sin ser parte de Irlanda del Norte.
Una mujer de unos 20 años, que conducía el vehículo, fue arrestada el miércoles por la tarde, y un hombre de unos 40 años también ha sido arrestado posteriormente, según ha informado Kelly.