La Policía Metropolitana de Londres (Met) permitió el acceso al cuerpo a aspirantes que habían suspendido los controles de antecedentes con el objetivo de cumplir objetivos de «diversidad», una decisión que acabó teniendo consecuencias devastadoras. Entre los casos más graves figura el de Cliff Mitchell, un hombre acusado previamente de violar a un menor que fue admitido como agente y que más tarde fue condenado a cadena perpetua por múltiples agresiones sexuales, incluidas violaciones a niños.
Según revela una revisión interna encargada por la propia Met tras una cadena de escándalos, más de un centenar de candidatos rechazados inicialmente en los procesos de verificación fueron finalmente admitidos tras pasar por un «panel especial» creado para reevaluar solicitudes de aspirantes pertenecientes a minorías étnicas. El objetivo explícito era aumentar la diversidad racial dentro del cuerpo policial.
Uno de esos casos fue el de Mitchell, cuya solicitud había sido rechazada en primera instancia debido a una acusación previa por violación infantil. Sin embargo, la decisión fue revertida por dicho panel y Mitchell ingresó en la Policía Metropolitana. Posteriormente fue declarado culpable de 13 delitos de violación, seis de ellos contra un menor, y condenado a cadena perpetua. Parte de estos crímenes los cometió mientras ejercía como agente.
El informe detalla que Mitchell fue uno de los al menos 25 agentes a los que se dio una «segunda oportunidad» y que posteriormente incurrieron en delitos graves o conductas extremadamente graves, entre ellas violencia, agresiones sexuales, consumo de drogas y corrupción.
La investigación se llevó a cabo tras salir a la luz otros casos que sacudieron a la policía británica, como el de Wayne Couzens, asesino de Sarah Everard, o David Carrick, uno de los peores violadores en serie de la historia del Reino Unido, ambos agentes que también lograron pasar los controles.
El documento revela además un fallo sistémico de enormes proporciones: entre 2013 y 2023, la Met no realizó correctamente las comprobaciones de antecedentes y referencias a más de 20.000 solicitantes. Más de 5.000 agentes y empleados fueron contratados sin completar los controles obligatorios, y otros 17.355 ingresaron sin que se verificaran adecuadamente sus referencias.