La violencia protagonizada por menores se ha convertido en una preocupación creciente en Bélgica, donde en los últimos meses se han sucedido agresiones cada vez más graves que evidencian un deterioro del orden público en varias ciudades del país.
Entre los casos recientes figuran ataques con arma blanca, agresiones en grupo e incluso incidentes con cócteles molotov. En Bruselas, una menor de 14 años fue perseguida y golpeada por varios jóvenes, mientras que otros episodios incluyen a un adolescente rociado con combustible y prendido fuego, así como apuñalamientos entre menores.
Algunos de estos ataques han sido grabados y difundidos en redes sociales, amplificando su impacto y reflejando una preocupante normalización de la violencia entre jóvenes.
Las cifras respaldan esta tendencia. Datos de tribunales de menores muestran un incremento sostenido de los delitos cometidos por adolescentes en la última década, con un aumento notable de las agresiones físicas y los delitos violentos.
La abogada especializada en menores Chantal Van den Bosch advierte para European Conservative de que «los cuchillos aparecen cada vez más» en estos episodios y subraya que los agresores son cada vez más jóvenes, con conductas más violentas y menos conciencia de las consecuencias.
Detrás de esta escalada, los expertos señalan varios factores estructurales: el abandono escolar, la influencia de las redes sociales y, especialmente, la creciente penetración de redes de narcotráfico que reclutan a menores para actividades criminales.
En este contexto, las autoridades han vinculado el aumento de la violencia en ciudades como Bruselas con el avance del crimen organizado y el tráfico de drogas, que ha transformado barrios enteros en focos de inseguridad. Desde el propio Gobierno belga se ha advertido de que la situación ha alcanzado un punto en el que «cualquier ciudadano puede verse afectado por la violencia».
El ministro del Interior, Bernard Quintin, ha reconocido que el problema no se limita a una ciudad concreta, sino que se extiende por todo el país, incluyendo incidentes con armas de fuego y explosivos.