según un estudio de la universidad de oxford
Las personas trans cometen casi el doble de asesinatos de los que son víctimas en el Reino Unido
Las personas trans cometen casi el doble de asesinatos de los que son víctimas en el Reino Unido
Marcha "trans" en Brighton. Europa Press
Por LGI
5 de mayo de 2026

Un estudio elaborado por los profesores Michael Biggs y Ace North, de la Universidad de Oxford, cuestiona el relato dominante sobre la supuesta vulnerabilidad extrema de las personas transgénero frente a la violencia en Reino Unido. El trabajo, titulado «Transgender Homicides in Britain, 2000-2025: Victims and Perpetrators», analiza todos los homicidios con presencia de trans entre 2000 y 2025 y concluye que los autores superan en número a las víctimas.

Según los datos, procedentes del Ministerio del Interior del Reino Unido y del Gobierno escocés, se registraron 20 homicidios cometidos por personas transgénero frente a 11 casos en los que estas fueron víctimas. El estudio considera como autores a las personas procesadas o acusadas formalmente, lo que permite una base comparativa homogénea en todo el periodo analizado.

El análisis rompe con la narrativa mediática dominante. Los autores sostienen que la proporción entre víctimas y perpetradores en este colectivo «se asemeja mucho a la de los hombres en general y difiere notablemente de la de las mujeres». Además, subrayan que la cobertura informativa ha contribuido a reforzar una percepción de vulnerabilidad excepcional que no se corresponde con los datos.

En concreto, el estudio señala a BBC News por publicar más de cuatro veces más artículos sobre víctimas transgénero que sobre autores. De media, cada víctima recibió 12 piezas informativas, frente a sólo cuatro por cada perpetrador. La diferencia, indican los investigadores, es estadísticamente significativa.

El perfil de los casos también arroja conclusiones relevantes. Las 11 víctimas identificadas eran mujeres trans —hombres biológicos que habían iniciado un proceso de transición—, y cuatro de ellas ejercían la prostitución. En todos los casos, los asesinos fueron hombres salvo una excepción, y no se constató una motivación directa de odio hacia la identidad trans de la víctima.

Uno de los episodios más conocidos es el asesinato de Brianna Ghey, cometido por dos menores que, según la investigación, buscaban matar por gratificación personal. Aunque uno de ellos realizó comentarios despectivos sobre su condición, no fue el móvil principal del crimen.

En cuanto a los autores transgénero, la mayoría eran hombres que se identificaban como mujeres. El estudio recoge casos polémicos, como el de un recluso que, tras iniciar un proceso de transición, fue trasladado a una prisión femenina, donde agredió sexualmente a una interna.

Los investigadores destacan además la ausencia de una tendencia al alza en los homicidios durante los últimos 25 años, pese al incremento del número de personas que se identifican como transgénero. Tampoco se detecta una presencia significativa de mujeres biológicas entre las víctimas.

El trabajo pone el foco en lo que denomina «asimetría mediática«. Cuando la víctima es transgénero, su identidad suele aparecer destacada en los titulares y primeros párrafos. En cambio, cuando el autor es trans, esta condición se menciona en menos de la mitad de los casos.

A juicio de los autores, este desequilibrio contribuye a ofrecer «una imagen engañosa del fenómeno» y genera sesgos en el análisis académico y en la percepción pública. «Si se habla de epidemia en relación con las víctimas, ese mismo término debería aplicarse a los autores», sostienen.

En España, el estudio ha sido traducido por la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, que considera que los datos desmontan la idea de una ola de violencia específica contra personas trans y apuntan a una realidad más compleja de lo que refleja el discurso dominante.

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