La líder conservadora francesa Marine Le Pen ha arremetido contra Kylian Mbappé por su gesto con la camiseta de apoyo a Ceuta y le ha recordado que «debería saber que está en un país soberano». La dirigente de Agrupación Nacional (RN) vinculó la actitud del delantero del Real Madrid con la defensa de las fronteras europeas y consideró que no mostrar de forma completa el mensaje de solidaridad con los ceutíes equivale, en la práctica, a no comprometerse con la soberanía de España.
Las declaraciones se produjeron en una entrevista televisiva, en la que Le Pen fue preguntada expresamente por la polémica. Según su razonamiento, «cuando uno está en un país soberano, se tiene que comprometer con la soberanía de ese país». La política francesa añadió que la defensa de la soberanía no puede ser selectiva: «Cuando se apoya la soberanía de un pueblo, no se puede apoyar sólo la soberanía de uno, sino la de todas las demás naciones». Y precisó que el debate no consiste en «estar del lado de los inmigrantes o no», sino en reconocer que, al otro lado de cualquier frontera, «hay un país soberano».
El origen de la controversia está en el partido de Liga entre el Elche y el Real Madrid. Antes del encuentro, los jugadores recibieron camisetas con el lema «Todos somos caballas», iniciativa impulsada para mostrar apoyo a los habitantes de Ceuta tras la invasión de decenas de miles de personas desde Marruecos a finales de julio. Mbappé, Vinícius Júnior e Ibrahima Konaté se pusieron la prenda remangada, de modo que el mensaje quedó parcialmente oculto, y se la quitaron antes que el resto de compañeros.
Mbappé explicó después al diario AS que sentía «toda la solidaridad con Ceuta y con todas las víctimas», pero que también quería «tener un gesto y un pensamiento para todos los inmigrantes que han perdido la vida y que también están en condiciones duras». El francés insistió en que no deseaba «meter prioridad en el sufrimiento» y que, «antes de ser jugador», es «humano».
Le Pen interpretó ese gesto de otra manera. A su juicio, cuando determinadas personas «fuerzan una frontera», entran en un territorio «sin haber sido invitadas» y permanecen en él «sin tener derecho a hacerlo». En ese contexto, dijo, los habitantes de ese territorio deberían poder contar con el apoyo de quienes defienden el principio de soberanía nacional. La dirigente francesa situó así la polémica futbolística dentro de un debate más amplio sobre inmigración, control de fronteras y el espacio Schengen, que en la misma entrevista propuso reformar para reservar la libre circulación a los nacionales de países europeos.