El diputado de Los Verdes Marcel Emmerich, elegido por Baden-Württemberg, ha reclamado al Gobierno alemán que acelere la entrada de más ciudadanos afganos que permanecen actualmente en Pakistán a la espera de ser trasladados a Alemania, pese al creciente rechazo social a nuevas llegadas y a las dificultades de integración que arrastra parte de este colectivo.
Emmerich ha dirigido una petición formal al ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, para que agilice las admisiones de personas que aseguran haber colaborado con las Fuerzas Armadas alemanas o con organizaciones occidentales antes del regreso de los talibanes al poder.
El diputado ecologista quiere que Ulm y su entorno reciban a parte de estos afganos junto a sus familias, después de que el Ayuntamiento de la ciudad aprobara en julio una resolución expresando su disposición a acogerlos.
«Personas que lucharon junto a las Fuerzas Armadas alemanas en Afganistán por la democracia, la libertad y el Estado de derecho siguen esperando en Pakistán», ha argumentado Emmerich, que considera «insoportable» la demora administrativa.
Los Verdes quieren acelerar las llegadas
La iniciativa llega mientras el Gobierno alemán revisa una política de admisión creada después de que los talibanes recuperaran el control de Afganistán en agosto de 2021.
Entre ese momento y enero de 2025, Berlín llegó a emitir más de 10.000 compromisos formales de entrada para ciudadanos afganos considerados especialmente vulnerables. El programa se ralentizó posteriormente, pero diferentes procedimientos judiciales impulsados por organizaciones civiles obligaron al Estado a continuar tramitando algunos casos.
Una reciente resolución del Tribunal Constitucional Federal determinó, según la información recogida por Remix News, que el Gobierno no puede cancelar arbitrariamente compromisos de admisión ya concedidos. El fallo afecta, por tanto, a personas que ya disponen de una promesa formal de entrada, y no supone una obligación general de aceptar nuevas solicitudes sin límite.
De unos cientos de colaboradores a casi 20.000 llegadas
La evolución del programa ha alimentado una fuerte controversia política. En abril de 2021, las propias Fuerzas Armadas alemanas señalaban que alrededor de 300 empleados locales afganos trabajaban entonces para el contingente alemán de la misión de la OTAN.
Sin embargo, el universo de beneficiarios terminó ampliándose considerablemente después de la caída de Kabul. A los colaboradores militares recientes se sumaron antiguos trabajadores, periodistas, defensores de los derechos humanos, empleados de organizaciones civiles y sus familiares.
Para mayo de 2025, aproximadamente 19.300 personas habían llegado a Alemania a través de los distintos procedimientos vinculados al personal local y sus familias, según las cifras citadas por el medio.
La diputada de la CDU Simone Borchardt explicó que después de agosto de 2021 «el círculo de personas con derecho a protección se amplió considerablemente». También resultaron mayores de lo previsto los núcleos familiares incluidos en los expedientes.
Polémica por los controles de seguridad
El sistema ha estado acompañado de dudas sobre la capacidad de las autoridades para verificar todos los expedientes. Afganistán carece de registros civiles plenamente funcionales y accesibles que permitan comprobar con facilidad identidades, parentescos, matrimonios o historiales laborales, lo que complica el trabajo de los funcionarios encargados de los controles.
Remix News cita además informaciones anteriores según las cuales sólo una parte de los beneficiarios habría completado todas las comprobaciones previstas antes de su admisión, extremo que ha generado críticas políticas sobre el funcionamiento del programa.
También se han documentado casos de fraude en procedimientos migratorios afganos mediante documentos falsificados o supuestas relaciones laborales inexistentes. Estas irregularidades, no obstante, no permiten atribuir fraude al conjunto de los solicitantes ni a quienes ya cuentan con compromisos de entrada reconocidos por Alemania.
Un 68% de los alemanes quería recibir menos refugiados
La ofensiva de Los Verdes llega además en dirección contraria al estado de opinión reflejado por diversos sondeos. Una encuesta citada por el medio situaba en el 68% la proporción de alemanes que quería que el país recibiera menos refugiados. Otro estudio de YouGov apuntaba incluso a una mayoría favorable a una moratoria sobre nuevas llegadas migratorias, incluyendo tanto inmigración regular como irregular.
La inmigración se ha convertido en uno de los principales asuntos de confrontación política en Alemania y en una de las razones del crecimiento de Alternativa para Alemania (AfD), especialmente en los territorios orientales.
Los Verdes, sin embargo, continúan defendiendo políticas de acogida más amplias y sostienen que Alemania tiene una responsabilidad particular con quienes colaboraron con sus instituciones durante la intervención occidental en Afganistán.