La candidata presidencial del partido patriota Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha prometido este domingo un «renacimiento» para Francia si gana las elecciones previstas para abril y mayo del año próximo.
Le Pen ha apelado al «renacimiento» de la nación, a una «recuperación» y un «resurgimiento» para el país, pero sin una «ruptura brutal». Ha defendido así que no busca «recrear la Francia del pasado», sino «construir la Francia del mañana», con un «estilo de vida francés» entre referencias históricas y en especial a la figura de Juana de Arco.
La candidata ha apelado reiteradamente a la unidad y a un «gobierno abierto y pluralista, (…) de unidad nacional», con Jordan Bardella como primer ministro. El programa político pasa por «restablecer el estado de derecho» y «tolerancia cero» en inmigración ilegal. En este último punto ha prometido una «doble frontera» europea y francesa y la «deportación automática y permanente».
En cuanto a los disturbios de las últimas semanas, ha criticado la «violencia cada vez más grave e incomprensible». «Creemos en la absoluta necesidad de combatir todas las formas de violencia», ha señalado. Asimismo ha prometido «reconectar» con la «escucha», en contraste con el «menguante régimen macronista».
Ha prometido así una «remuneración justa por el trabajo» y la derogación de «la estúpida ley Hulot» que prohíbe la exploración de hidrocarburos en territorio francés a partir de 2040.