Al menos 211 inmigrantes ilegales alojados en hoteles para solicitantes de asilo en el Reino Unido han sido imputados este año por un total de 425 delitos, según un análisis de The Telegraph basado en registros judiciales.
Los datos recogen 109 delitos violentos y 44 sexuales, entre ellos cuatro presuntas violaciones, además de 63 delitos vinculados a robos. El estudio ha revisado 50 de los más de 200 hoteles utilizados por el Ministerio del Interior para albergar a solicitantes de asilo, aunque también se alojan en viviendas privadas.
En la mayoría de hoteles, uno o dos residentes fueron imputados, pero en algunos la cifra fue mucho mayor. En el Holiday Inn de Wembley se registraron 28 imputaciones, mientras que en el Holiday Inn Express de Oxford y el Derby Midland Hotel se sumaron 24 imputaciones en conjunto.
Entre los delitos sexuales detectados se cuentan abusos a menores, fabricación de material de abuso infantil y agresiones sexuales a otros residentes. En algunos casos, los acusados tenían prohibido acercarse a otros hoteles del Ministerio del Interior por ser el lugar de residencia de las víctimas.
La publicación de estos datos coincide con la entrada en vigor de un plan piloto entre el Reino Unido y Francia que permite devolver a quienes lleguen en patera, a cambio de acoger en suelo británico a un solicitante de asilo ya aprobado en territorio francés.
El Gobierno británico también ha propuesto rechazar automáticamente las solicitudes de quienes trabajen ilegalmente y confiscar sus salarios para sufragar el coste de su estancia.
La ministra del Interior, Yvette Cooper, ha afirmado que la Policía debería facilitar más información sobre los acusados, y que la guía en vigor está en revisión. Sin embargo, ha subrayado que la decisión de revelar el estatus migratorio o la nacionalidad es operativa y corresponde a las fuerzas policiales y a la Fiscalía.
El comisario de policía y crimen de Warwickshire, Philip Seccombe, ha exigido directrices claras después de que dos hombres —presuntamente solicitantes de asilo afganos— fueran acusados de violar a una menor de 12 años en Nuneaton, y se acusara a las autoridades de ocultar su estatus migratorio.
El debate sigue abierto, mientras crece la presión pública para que las fuerzas policiales informen sobre la nacionalidad y la situación migratoria de los sospechosos, en un clima de creciente malestar social por la criminalidad vinculada a los hoteles para solicitantes de asilo.