«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El Gobierno italiano ordena inspeccionar la decisión judicial

Meloni estalla después de que un juez libere a un bangladesí acusado de agredir sexualmente a una niña de 13 años: «¿Quién se lo explica a la familia?»

Giorgia Meloni. Redes sociales

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha cargado contra la decisión judicial que permitió salir de prisión después de apenas 48 horas a un ciudadano bangladesí de 42 años acusado de agredir sexualmente a una niña de 13 años en un pequeño supermercado de Turín.

El caso ha provocado una fuerte conmoción en Italia y ha llevado al ministro de Justicia, Carlo Nordio, a enviar inspectores al Tribunal de Turín para examinar el procedimiento que desembocó en la puesta en libertad del acusado.

«¿Quién se lo explica a esa familia? ¿Quién se lo explica a ese barrio, que esta noche sabe que ese hombre está otra vez allí?», ha denunciado Meloni. La dirigente italiana ha recordado que la Policía arrestó al sospechoso rápidamente y que la Fiscalía solicitó la medida cautelar más severa.

«Las Fuerzas del Orden hicieron su trabajo. La Fiscalía pidió la medida más dura. Toda la cadena funcionó. Y después llega una resolución que la rompe en 48 horas», ha lamentado.

La menor salió corriendo y llamó a su madre

Los hechos ocurrieron en el barrio turinés de Madonna di Campagna. La niña había salido de casa para comprar algo de comer para sus hermanos y entró en el establecimiento donde trabajaba el acusado. Según la investigación, el hombre la habría obligado a soportar actos de naturaleza sexual cuando se encontraba en el interior del negocio.

La menor consiguió salir corriendo del establecimiento y llamó inmediatamente a su madre. Su familia acudió posteriormente a la Policía y el sospechoso fue detenido. Las cámaras de seguridad del comercio desempeñaron un papel fundamental en la investigación.

La juez consideró que contra el acusado existían «graves indicios de culpabilidad», al entender que el relato de la menor era lógico y coherente y estaba además respaldado por las grabaciones. Las imágenes revelaron asimismo que, pocos minutos antes del episodio con la niña, el hombre había abordado e importunado a otra clienta de unos 40 años.

«Estoy muy arrepentido»

Pese a estos elementos, el bangladesí recuperó la libertad después de pasar dos noches en prisión. Durante el interrogatorio aseguró que nunca había cometido delitos anteriormente y manifestó su arrepentimiento.

«Me equivoqué. No he cometido nunca delitos, es la primera vez que sucede y estoy muy arrepentido», declaró. La juez valoró precisamente su ausencia de antecedentes, su actitud colaborativa y la «resipiscencia» mostrada durante el interrogatorio para descartar su permanencia en prisión.

El acusado quedó sometido únicamente a la obligación de presentarse diariamente ante las autoridades para firmar. La resolución señala, al mismo tiempo, que existe un «peligro concreto y actual» de que pueda cometer hechos semejantes, circunstancia que justificó la imposición de esa medida cautelar.

La juez tampoco convalidó el arresto inicial al considerar que no existía un riesgo de fuga suficientemente acreditado, requisito necesario para mantener aquella modalidad de detención.

Meloni: «Así es realmente difícil»

La decisión ha provocado una reacción inmediata del Gobierno italiano. Meloni ha defendido que su Ejecutivo ha endurecido la legislación en materia de seguridad y ha lamentado que decisiones judiciales como esta dificulten la respuesta del Estado.

«Las leyes las hemos escrito y son más severas que nunca», ha afirmado la primera ministra. «Nosotros seguimos adelante. Normas, hombres, medios, recursos. Hasta el final. Pero así es realmente difícil», ha añadido, antes de trasladar su «total solidaridad» a la menor y a su familia.

El ministro de Justicia envía inspectores

El ministro Carlo Nordio ha anunciado el envío de inspectores al Tribunal de Turín debido a la «excepcionalidad del caso y la alarma social generada».

Nordio ha subrayado que la resolución se encuentra dentro de la autonomía e independencia de los jueces y que el Gobierno no puede interferir en ella, pero considera necesario recabar información sobre la actuación judicial.

La controversia ha trascendido además las filas de Hermanos de Italia. La decisión judicial ha recibido críticas de diferentes fuerzas políticas, mientras Matteo Salvini ha vuelto a defender su propuesta de castración química para determinados agresores sexuales.

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