La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha puesto el foco en los 10 billones de euros que las familias europeas mantienen en depósitos bancarios y ha reclamado movilizar una mayor parte de ese dinero hacia los mercados y las empresas del continente.
Durante un discurso pronunciado ante los empresarios franceses en el encuentro La REF 2026 de MEDEF, Von der Leyen sostuvo que Europa dispone de una enorme cantidad de ahorro privado que, a su juicio, no está siendo utilizado de forma suficientemente productiva. «Europa tiene ahorro. Desgraciadamente, ese ahorro es perezoso», afirmó.
A continuación puso cifra al objetivo de Bruselas: «10 billones de euros de ahorro de los hogares permanecen hoy en depósitos bancarios». Y añadió que una parte importante del capital europeo termina además invertida fuera del continente.
«Europa debe ponerlo al servicio de sus empresas»
Von der Leyen defendió que ese capital debe desempeñar un papel mucho mayor en la financiación de la economía comunitaria. «Europa debe ahora ponerlo al servicio de sus empresas», aseguró antes de presentar la llamada Unión del Ahorro y las Inversiones como el instrumento destinado a lograrlo.
El proyecto pretende facilitar que los ciudadanos trasladen una mayor parte de sus ahorros desde los depósitos bancarios hacia acciones, fondos y otros instrumentos de los mercados de capitales, canalizando así financiación hacia compañías europeas.
La propia Comisión reconoce que los hogares de la UE mantienen alrededor de 10 billones de euros en depósitos y considera que una mayor participación de los particulares en los mercados permitiría financiar el crecimiento empresarial, la innovación y otras prioridades estratégicas del bloque.
Hasta 470.000 millones adicionales en inversiones
La presidenta comunitaria aseguró que las distintas propuestas planteadas por Bruselas —entre ellas cambios en titulización, inversiones de bancos y aseguradoras e integración de los mercados financieros— podrían «liberar hasta 470.000 millones de euros de inversiones adicionales».
Von der Leyen quiere cerrar un acuerdo antes de final de año y advirtió de que, si no existe consenso entre los 27 Estados miembros, Bruselas podría avanzar únicamente con aquellos países dispuestos a participar.
«A 27 Estados miembros, preferiblemente. Pero si no funciona, con aquellos que estén preparados, si es necesario, lo haremos», afirmó. La presión para movilizar capital privado responde a las enormes necesidades financieras que la propia UE reconoce para los próximos años.
El informe Draghi calcula que Europa necesitará entre 750.000 y 800.000 millones de euros adicionales de inversión cada año hasta 2030, una cantidad que además se ha incrementado por las nuevas necesidades en materia de defensa.
Bruselas mira al ahorro privado para financiar sus prioridades
La estrategia supone un cambio importante en la forma en la que las instituciones comunitarias plantean financiar las ambiciones económicas de la UE. Von der Leyen reconoció expresamente que semejante esfuerzo «no se financiará solamente con los presupuestos públicos», antes de señalar inmediatamente el enorme volumen de ahorro acumulado por los ciudadanos europeos.
Entre las necesidades que Bruselas pretende financiar mediante mercados de capitales más profundos se encuentran infraestructuras, transición energética, digitalización, innovación, competitividad industrial y crecientes necesidades de defensa.
La Comisión sostiene que los propios ahorradores podrían beneficiarse obteniendo mayores rendimientos que los proporcionados habitualmente por los depósitos bancarios.
No se plantea confiscar los depósitos
El proyecto, no obstante, no contempla que Bruselas pueda apropiarse del dinero depositado en las cuentas bancarias ni obligar a los ciudadanos a invertirlo.
La documentación oficial de la Comisión señala expresamente que se pretende ofrecer a los particulares la posibilidad de mantener una mayor parte de sus ahorros en productos financieros «si así lo desean», mediante incentivos y nuevas cuentas de ahorro e inversión.