Una banda de 14 jóvenes de origen magrebí han sido procesados por el asesinato del menor Thomas Perotto, de 16 años, ocurrido la noche del 18 al 19 de noviembre de 2023 durante el baile de invierno en el pueblo francés de Crépol (Drôme).
Según la decisión de los jueces de instrucción del 20 de julio de 2026, los hechos se cometieron con la circunstancia agravante de racismo: las víctimas fueron atacadas por su pertenencia a la «raza blanca» y a la «nación francesa». Múltiples testimonios recogidos en la investigación relatan frases escuchadas durante la agresión, como «estamos aquí para apuñalar a blancos» o «venimos a matar al blanco».
Los 14 procesados (algunos menores en el momento de los hechos) son en su gran mayoría ciudadanos franceses nacidos en Romans-sur-Isère, procedentes del barrio de La Monnaie. Llevan nombres de origen magrebí (Chaïd, Ilyès, Yanis, Fayçal, Kouider y otros). Uno de ellos nació en Italia. La mayoría niega haber asestado el golpe mortal y ninguno ha confesado la autoría del apuñalamiento que mató a Thomas, jugador de rugby local. La instrucción no ha identificado de forma definitiva quién clavó el cuchillo mortal; el fiscal pide el juicio de 11 de ellos como coautores de homicidio voluntario y tentativas.
La pelea comenzó por un incidente banal (un tirón de pelo y un comentario sobre el cabello largo mientras sonaba la canción «Tchikita»), pero degeneró en una riña con cuchillos en la que resultaron heridas varias personas más. El caso sigue pendiente de juicio ante el tribunal de menores y los sospechosos se benefician de la presunción de inocencia.
El expediente, que lleva más de dos años y medio abierto, ha generado una fuerte polémica en Francia por el perfil de los acusados y la calificación racista retenida por los jueces, contraria a lo que había pedido inicialmente el fiscal.