El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha asegurado que «el mundo es un lugar más seguro» gracias al encuentro que han mantenido en Alaska los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump.
«Durante años, hemos visto cómo las mayores potencias nucleares desmantelaban su marco de cooperación y se lanzaban mensajes hostiles. Esto tiene que acabar», ha dicho Orbán.
El primer ministro húngaro no sólo ha respaldado en estas últimas semanas la convocatoria de una reunión entre Trump y Putin, sino que también ha reclamado a sus socios dentro de la UE que rompan también el aislamiento del Kremlin y organicen su propio encuentro con el mandatario ruso.
«¡Ojalá todos los fines de semanas fuesen igual de buenos!», ha proclamado este sábado en su cuenta de la red social X tras la cumbre de Alaska, de la que no han trascendido acuerdos.